POSADAS. El grupo de trabajo de Cáritas de la Diócesis posadeña logró obtener el doble de recursos que el año pasado en el marco de la “Colecta Solidaria del 1% de Nuestros Ingresos”. La misma, que solo se ejecuta en las parroquias que dependen de la mencionada autoridad eclesiástica, esta destinada a la refacción de vivienda precarias o la construcción de viviendas de emergencia en base a proyectos que presentan las parroquias de los distintos puntos de la diócesis capitalina.Fueron algo más de 352 mil pesos los juntados por la voluntad de miles de misioneros que -en base al trabajo que desarrolla Cáritas dirigida por el sacerdote Alberto Barros- quisieron ser parte de la acción solidaria que posibilitará mejorar las condiciones de vida de otros cientos de vecinos.Para los fondos recaudados, según pudo saber PRIMERA EDICIÓN, ya se encuentran en análisis de Cáritas unos 51 proyectos, de los cuales se proponen lograr financiar la mayor cantidad posible con la colaboración de empresarios y voluntarios.Un dato no menor, es que las parroquias de los barrios más alejados y donde reside la población de menores recursos, fue la que motorizó la mayor entrega de fondos en comparación con la zona céntrica posadeña que quedó abajo.El Santa María, ausenteEn la Diócesis de Posadas hay sorpresa y hasta cierta molestia por la ausencia del Instituto Santa María de Posadas en las colectas “Solidaria del 1%” como en la reciente “Anual de Cáritas”, ambas parte de la misión pastoral de la Iglesia católica en Misiones. Según confiaron fuentes eclesiásticas a este diario, la actitud se debería a la mala relación que la representante legal del Santa María tendría con el padre Barros. Y que terminaron de profundizarse con las críticas lanzadas tanto por el titular de Cáritas Posadas como el propio obispo Juan Martínez (quien dijo ni siquiera haber sido consultado), sobre el polémico subsidio otorgado por 1,2 millones de pesos del gobierno provincial al colegio, para la construcción de aulas de nivel inicial, donde asiste el hijo del gobernador Maurice Closs.Docentes y hasta algunos directivos del Santa María -disconformes con la medida adoptada por la conducción del mismo- habrían colaborado de manera personal llevando a parroquias y hasta a Cáritas su aporte solidario para ambas colectas, pero el Instituto en su conjunto no sumó su sobre, similar al que se remite todos los años a los colegios de la diócesis para juntar la ayuda que padres, alumnos y docentes hacen como respuesta a las convocatorias solidarias.La falta de colaboración con estas iniciativas -destinadas a ayudar a los que más lo necesitan-, motivada por diferencias personales como a la cuestionada decisión institucional de aceptar el subsidio gubernamental, cuando muchas otras escuelas necesitan fondos para poder seguir dictando clases; causó rechazo en la comunidad del Santa María.Para colmo, con las últimas lluvias de junio se habría confirmado que las nuevas instalaciones del “Santa” no se podrían usar porque se inundarían. Todo indicaría que se trataría de un mal cálculo en el trazado de la cañería de desagües de la flamante edificación.





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