CERRO AZUL. Unas 500 personas, entre familiares, amigos y vecinos, marcharon el jueves por las calles de esta localidad en reclamo de justicia para la muerte de Iván Ezequiel Sosa, el estudiante de veinte años que el domingo fue atropellado por un vehículo cuyo conductor se dio a la fuga y lo dejó abandonado sobre la cinta asfáltica de la ruta nacional 14.El conductor del rodado siguió su marcha y con posterioridad, se presentó en la comisaría de Cerro Azul acompañado de su padre.El dato no es casual. El progenitor es integrante de la Policía de Misiones.El accidente se produjo alrededor de las 6.40 del domingo. Cuarenta y ocho horas después, el conductor del coche marca Renault 9 fue beneficiado con la excarcelación. Esta circunstancia, justamente, despertó la indignación de familiares y allegados, quienes decidieron movilizarse.Así fue como el jueves, a las 18.30, unas 500 personas se concentraron frente a la iglesia San Miguel y desde allí marcharon hacia el domicilio de la víctima, quien vivía con sus padres.Precisamente, uno de los que hizo sentir su voz de protesta por justicia fue el papá, Hugo Sosa, quien manifestó a PRIMERA EDICIÓN que “queremos entender qué pasó, que la Justicia nos reciba para explicarnos qué sucedió, por qué esta persona salió en libertad 48 horas después de matar a mi hijo”.El hombre, muy conocido en Cerro Azul porque posee un lavadero de autos, agregó que “no voy a parar hasta que se haga justicia y este hombre vaya preso. Yo aún no sé qué ocurrió y él ya está en su casa. No le retiraron siquiera el carnet de conducir. Es una barbaridad”, concluyó.En la causa interviene el Juzgado de Instrucción 5 de Leandro N. Alem, a cargo de la jueza Selva Raquel Zuetta. “Íbamos a la escuela juntos”Ante una pregunta de este Diario, sobre si el padre del conductor del coche pertenecía a la Policía de Misiones, Hugo Sosa, progenitor de Iván Ezequiel, respondió: “Así es, lo conozco, fuimos juntos a la escuela”.Y añadió: “Aún nadie me llamó; sigo esperando, porque nosotros, los padres, tenemos más posibilidades que nuestros hijos de poner un final, un límite a todo esto; encontrar una solución”.Sosa contó lo desagradable que fue para él y para su familia la manera en que se enteraron de la muerte de Iván. “Mi madre se enteró a través de una vecina y luego vino a casa a decirme. Eso ocurrió a las 7.50 del domingo. Unos cinco minutos después arribó la Policía, fue todo muy doloroso. Y ahora tenemos que soportar que la persona que se llevó la vida de mi hijo salga en libertad, la verdad es que no entiendo”, señaló.El comerciante finalizó con una frase concluyente: “No voy a parar hasta hacer justicia por mi hijo Iván Ezequiel”.





Discussion about this post