POSADAS. El caso no es inédito, aunque un tanto insólito, y deja al descubierto que hay un sector significativo de los jóvenes con un futuro poco promisorio en la provincia. Los doctrinarios de la mano dura sostendrán que es un ejemplo indeleble de la “puerta giratoria” que caracteriza al Poder Judicial de Misiones en estos tiempos.Otros, más proclives al análisis desde una perspectiva interdisciplinaria, sostendrán que la delincuencia juvenil debe ser abordada de una concepción multifactorial. Más allá de estas posturas ideológicas o de acción, lo cierto es que un adolescente de 17 años fue demorado el lunes, después de protagonizar un raid delictivo con un cómplice de 15, y dos horas después, luego de ser entregado a sus padres en guarda y custodia, volvió a delinquir.En total, cometió cinco delitos en el transcurso de dos horas y fue a parar a un calabozo en dos oportunidades.Fuentes del procedimiento indicaron que ambos tienen antecedentes por delitos contra la propiedad y las personas.El raid criminal se inició cuando los adolescentes sustrajeron una motocicleta marca Ghiggeri en inmediaciones de las calles 117 y 168, jurisdicción del barrio Aeroclub.El muchacho de 17 años tomó el control de la moto. Con ella, minutos después, abordaron a un joven de 21 años, que aguardaba el colectivo en avenida Alicia Moreau de Justo y calle 184. A este le arrebataron un teléfono celular marca Samsung, color negro.El motociclista aceleró a fondo en dirección al sur mientras que su cómplice lo hizo a pie.Poco después, efectivos de la comisaría seccional Decimoquinta y del Comando Radioeléctrico “San Isidro” montaron un amplio operativo en la zona. Los uniformados encontraron la moto abandonada sobre la calle Haití al 8300, en el barrio Aeroclub, y poco después aprehendieron al conductor, quien al parecer intentó esconderse en un terreno baldío.Una situación similar ocurrió con el chico de 15 años.Ambos fueron conducidos y alojados en la comisaría jurisdiccional de San Isidro.La madre de uno de ellos, de 46 años, se presentó en la dependencia policial y procedió a la entrega del celular que habían sustraído al muchacho que aguardaba el micro. Lo insólito ocurriría unas dos horas después, cuando el mismo oficial que apresó a los dos sospechosos fue convocado de urgencia a un sector comercial de avenida Moreau de Justo porque los vecinos tenían retenido a un ladrón.Al llegar, el uniformado se percató de que el sospechoso no era otro que el adolescente de 17 años que había demorado dos horas antes por el robo de una moto y del celular.Allí también se enteró que la Justicia dispuso que fuera supeditado a la causa y entregado en guarda y custodia a sus padres.Pasaron sólo dos horas y volvió a delinquir. Entró al supermercado chino “El Oriente”; luego abrió una camioneta Ford Eco Sport, cuyo dueño lo corrió, y finalmente intentó robar un caballo, siendo reducido por el propietario. Allí acabó su raid.





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