RIAD, Arabia Saudita (AFP-NA-Medios Digitales). La operación Tormenta Decisiva, emprendida por Arabia Saudí para frenar el avance de los rebeldes Huthi en Yemen, está lejos de hacer honor a su nombre. Ni los intensos ataques aéreos de la coalición árabe liderada por Riad, ni la resistencia de las tribus locales han logrado repeler el progreso militar de la milicia chií que controla amplias zonas del país.En ese contexto, las autoridades saudíes han pedido a Pakistán que se implique en la operación en curso con el envío de soldados, aviones militares y buques de guerra, según confirmó ayer el titular paquistaní de Defensa, Jawaja Mohamed Asif, en la apertura de un debate parlamentario dedicado a la posible participación de su país en la coalición árabe contra la milicia chií.La ciudad costera de Adén, último bastión del presidente legítimo, Abdo Rabbo Mansur Hadi, continuó ayer siendo escenario de duros combates. Los Huthi se adueñaron del puerto de la localidad y del palacio presidencial, según declararon testigos locales. Para ello, según las mismas fuentes, habrían contado con la asistencia de varios tanques del Ejército leal al depuesto presidente, Ali Abdalá Saleh, quien ha sido acusado en repetidas ocasiones de mover los hilos de la rebelión entre bastidores. En este contexto, no se vislumbran signos de que los combates vayan a detenerse.Los requerimientos de Riad a Islamabad han colocado en una encrucijada al primer ministro paquistaní. Nawaz Sharif no puede obviar que su país recibe anualmente sustanciosas ayudas de manos saudíes (unos 1.400 millones de euros sólo en 2014), aunque tampoco está en disposición de emprender acciones que amenazarían con inflamar las luchas sectarias ya existentes. Los ataques contra musulmanes chiíes, que constituyen una quinta parte de la población de Pakistán, se han intensificado en los últimos meses, provocando temores a nivel doméstico a los que hay que sumar los conflictos latentes con los vecinos Irán y Afganistán.El Gobierno iraní no ha pasado por alto la petición de Arabia Saudí y en lo que ha sido una rápida reacción diplomática ha manifestado su voluntad de trabajar, codo con codo, con las autoridades paquistaníes. Su ministro de Exteriores, Mohamad Zarif, tiene previsto viajar mañana a Islamabad. Tratará de influir también en el devenir del conflicto el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogán, durante una visita oficial a Irán que está prevista para hoy martes.En tanto en el duodécimo día de la campaña de bombardeos liderada por Arabia Saudita, los combates arreciaban en el sur, donde en las últimas 24 horas han muerto al menos 140 personas, entre ellas 53 en Adén, según distintas fuentes. La situación humanitaria empeora por horas, y los hospitales, sin medicamentos, no pueden atender a los heridos, que se cuentan por centenares.





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