POSADAS. Una decena de testigos de diversa índole abrirá hoy el debate oral y público en contra de Jorge Alberto De Jesús (42), acusado de matar a Ramona Gauto (37), su exmujer, en un departamento del microcentro de la capital provincial.Tal como PRIMERA EDICIÓN anticipó días atrás, el juicio tendrá lugar desde las 8 en el Salón de Usos Múltiples del Palacio de Justicia, sobre avenida Santa Catalina al 2.300 de Posadas, donde el imputado por “homicidio calificado por el vínculo y la alevosía” finalmente se sentará en el banquillo de los acusados.A cargo del proceso se encuentra el Tribunal Penal 2, que en la oportunidad será presidido por el magistrado Roque González, acompañado por los vocales subrogantes Marcela Leiva y Marcelo Cardozo. El Ministerio Público estará representado por el fiscal Alberto Oliva mientras que los letrados Carlos Contristano y José Luis Rey defenderán a De Jesús.Para la primera audiencia está prevista la declaración del propio acusado, quien -no obstante- podrá llamarse a silencio y pedir la palabra más adelante.Además, serán al menos diez los peritos que hablarán mañana ante el tribunal. Se trata del forense que realizó la autopsia del cadáver, de dos peritos que analizaron las huellas de zapatillas en el rostro de la víctima, bioquímicos, criminalistas y hasta un especialista en artes marciales que actuará como perito de parte de la defensa.Hasta el momento las audiencias previstas son siete y todo indica que el jueves 16 de abril podría cerrarse la etapa de testimoniales para dar paso a los alegatos y la posterior sentencia, que sin dudas marcará un antes y un después en la historia de una de las causas que mayor conmoción generó en la capital provincial.Drama y misterioTodo comenzó cerca de las 19 del sábado 29 de mayo de 2010, cuando familiares de Gauto dieron aviso a la Policía sobre el hallazgo del cuerpo sin vida de la mujer.Fueron justamente De Jesús y uno de sus hijos -en ese momento, de 16 años- quienes informaron del hecho registrado en un departamento del tercer piso de Colón 1.824, a escasos metros de la intersección con Bolívar, en el corazón de la “city” posadeña.Ambos aseguraron ante los investigadores que al llegar se encontraron con la puerta semiabierta. Entraron y entonces se toparon con el drama: el cuerpo estaba tendido en el dormitorio, al lado de la cama, vestido con una bata de baño y con signos de una feroz golpiza.Fue el hijastro de Gauto quien contó entonces que horas antes, cerca de las 16, la víctima se había comunicado por mensajes de texto para pedirle que la fuera a buscar para realizar unos trámites.Dijo el adolescente que, minutos antes de llegar, Ramona le respondió con un “ya bajo”. Sin embargo, jamás atendió el portero eléctrico.Conmovido, el menor fue en busca de De Jesús, quien mantenía una buena relación con su ex y poseía las llaves del departamento. Ambos llegaron y se toparon con el crimen.Las sospechas sobre De Jesús comenzaron apenas minutos después de que el trabajo científico se iniciara en la escena del crimen. Una huella de zapatillas marcada en el piso de la habitación llevó a uno de los detectives hasta el exmarido, quien aguardaba fuera del edificio por novedades.Ante esta situación fue que las autoridades ordenaron el secuestro del calzado que llevaba puesto el imputado en ese momento. Sin saberlo, horas después, ese procedimiento terminaría por involucrarlo: la autopsia encontró una huella de características similares en la frente de la mujer, que murió por politraumatismos de cráneo. Más tarde se supo que De Jesús tenía conocimientos de artes marciales. Y para los investigadores, todo comenzó a cerrar.Junto con una prueba de material genético hallado en la escena (objetada por la defensa), también involucrarían a De Jesús imágenes de cámaras de seguridad de la zona, donde se observa una camioneta Renault Kangoo blanca que sería de su propiedad y que daba varias vueltas a la manzana minutos antes del hallazgo.





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