POSADAS. Un número importante de nombramientos en planta permanente del Concejo Deliberante local habría realizado en enero pasado la titular de ese cuerpo, la renovadora Magdalena Solari, respondiendo a diversos compromisos políticos. Se trataría de familiares, asesores y “protegidos” de algunos dirigentes políticos del oficialismo, así como de otras agrupaciones y en pago por favores recibidos.Representaría un importante incremento en la planta de personal de la corporación municipal, que el año pasado rondaba las 694 personas, según datos brindados por la misma concejala en la sesión del jueves 13 de noviembre de 2014, cuando la renovación se excusó de considerar un bono extraordinario anual de 1.500 pesos para el personal. Sólo 45 empleados en 1983A principios de la década, en 2010, ese plantel rondaba los 400 empleados, siendo que al retorno a la democracia, en 1984, apenas alcanzaba a 45 -entonces los ediles eran sólo nueve-, según confesó hace unos años el presidente del Concejo de ese entonces, Osvaldo Navarro. Hay exconcejales, exasesores de éstos o familiares que siguen figurando en la plantilla del cuerpo y, en buena parte de esos casos, sólo concurren a la vieja casona para cobrar sus haberes.Estas designaciones repiten una larga costumbre de quienes ocasionalmente detentan la conducción del Deliberativo y ven aproximarse el final de su gestión, acomodando en nuevos cargos a familiares, allegados y asesores, quienes al vencer ese mandato debieron irse con ellos. Es una actitud irregular que beneficia a los demás ediles que miran hacia otro lado, convalidando el accionar y dejándole una pesada carga a quienes los sucederán en la conducción del cuerpo. En esta ocasión, a diferencia de otras épocas, Solari cuenta además con facultades especiales para ampliar y modificar partidas presupuestarias que le fueron concedidas cuando la aprobación del cálculo de gastos previstos en los últimos dos años. Esta vez, la situación adquiere una particular trascendencia, ya que de acuerdo a la performance electoral lograda en 2013, al oficialismo le resultaría difícil mantener esa prioridad en el manejo del cuerpo el próximo año: pone en juego cinco de los siete escaños que se renuevan en 2015 y, de los siete restantes, continuará con sólo dos. Indemnizaciones millonariasEsta situación, de designaciones a último momento y con el tiempo suficiente como para que quien asuma posteriormente no pueda corregirlas, genera conflictos judiciales como el que vino afrontando la gestión de Solari, por promociones realizadas hace alrededor de una década y luego rechazadas por la gestión siguiente. Esta vez fueron 27 los empleados beneficiados en un principio y luego perjudicados, con una demanda indemnizatoria superior a los siete millones de pesos y recientemente obtuvo fallo favorable en el Superior Tribunal de Justicia, que ordenó pagar tras desestimar la justificación de no poder hacerlo en la crónica emergencia económica vigente en la Municipalidad mucho antes de la actual gestión ejecutiva.Incluso este caso trascendió públicamente por la presencia de una de esas empleadas perjudicadas que se instaló en una carpa frente la vieja casona de Bolívar y Rivadavia en reclamo de su derecho. Ahora, un nuevo pretexto busca demorar ese pago indemnizatorio, aduciendo la falta de previsión presupuestaria -que no fue hecha- y recién podrá afrontarse en 2016, cuando ya sea otra la gestión al frente del Concejo Deliberante. La cual, lógicamente, deberá también hacerse cargo del costo salarial de las nuevas incorporaciones a planta que habría hecho Solari, respondiendo a compromisos políticos y cargando esos costos sobre las espaldas de los contribuyentes. Con los nombres cambiadosQuien desee recabar información sobre algún edil posadeño en la página web oficial del Concejo Deliberante se encontrará con algunas sorpresas, ya que ésta, al menos en ese aspecto, no ha sido actualizada o se ha hecho mal. Se trata del link www.hcdposadas.com, donde aparece toda información referente al colegiado municipal en cuanto a actividades en desarrollo, funcionamiento y cuestiones formales.Si bien al averiguar sobre la conformación del cuerpo y su conducción ésta parece estar actualizada, no ocurre lo mismo en las páginas donde se mencionan los antecedentes de cada concejal. Las correspondientes a los ediles con mandato desde 2011 no presentan mayores dificultades, pero sí ocurre con aquellos ingresados en diciembre de 2013. Salvo, como es lógico en toda regla que se precie, en el caso del radical Pablo Velázquez (2011-2015), donde la información está cambiada de sitio: en la que se abre con su nombre figura el currículo del hoy exconcejal José Almirón (2009-2013) y sus datos aparecen en la correspondiente al camionero Alejandro Velázquez.En cuanto a los munícipes incorporados el 10 de diciembre de 2013 y con mandato hasta 2017, la situación es la siguiente: en la de Julio Vivero (FR) aparece información sobre el exedil Lucio Mariani; en la de Santiago Enríquez (FR) figura Carlos Báez; en la de Martín Alfredo Arjol (UCR) se informa de Hernán Damiani; en la de Ariel Pianesi (UCR) está José Moglia; y en la de Daniel Amarilla (Unión PRO) se ve a Ramón Rosario Velázquez.Un “error” donde, al parecer, poco importa el color político, ya que todos son parte de la mezcla. Aunque esa información es importante para conocer quién es quién y poder dirigirse al más indicado.




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