ESPERANZA. Los detalles del caso son conocidos: el pasado 13 de enero, un grupo de personas ingresó al predio de veinte hectáreas de Ernesto Reig ubicado en esta ciudad. El propietario, de manera inmediata, comenzó a tramitar mediante un juez el desalojo de los intrusos, lucha que continúa hasta hoy, más de un mes después, pero ha tomado ribetes peligrosos: Reig denunció amenazas por parte de los intrusos.Lo que pasó fue que, una vez consumada la usurpación, Reig presentó todos los papeles correspondientes que demostraban que las veinte hectáreas eran de su propiedad y envió cartas documento tanto a la Cooperativa de Agua de la zona como a Electricidad de Misiones (Emsa) para que no “bajen” los servicios en ese lugar. Esto generó el enojo de los “okupas”, que comenzaron a amenazar a Reig para que habilite a las empresas o “‘atenete a las consecuencias’, me dijeron, entre cosas como ‘no aparezcas más, vos tenés mucho, dejate de hinchar las pelotas (sic), qué te hacen a vos 20 hectáreas’”, aseguró Reig en diálogo con PRIMERA EDICIÓN. La última vez, cruzaron un auto frente al suyo en la ruta para amenazarlo. Entonces, Reig se nutrió de seguridad. “Era privada, pero en una reunión que se realizó el pasado viernes le comenté al ministro Jorge Franco de mi situación y me brindó él la seguridad. Así vivo en este momento”, señaló. De igual manera, esta es una pelea que se libra entre contrincantes equivocados: “No tengo por qué ser yo el responsable de la situación en la que viven estas personas, es el Estado el que tiene que hacerse cargo, porque el problema de tierras no es del propietario”, declaró Reig, quien aseguró que su caso “se trata netamente de un negocio inmobiliario: esta gente no necesita la tierra para vivir, la quiere vender. El Gobierno tiene que hacerse cargo, mi única obligación es tener el título y pagar todos los impuestos, lo que hago y ya lo demostré ante el juez, entonces ¿qué espera para firmar el desalojo?”, se preguntó el dueño. Mientras tanto, las fuerzas policiales están a la espera de que el juez Rubén Lunge se expida sobre el caso. “No pueden actuar de oficio, están a la espera de la orden”, indicó Reig. El antecedente de PosadasEl sábado pasado hubo en la capital provincial una serie de intrusiones. Una de ellas fue en Itaembé Miní y tuvo una resolución favorable para el propietario del lugar (ver recuadro). Reig se preguntó al respecto “¿cómo puede ser que en Itaembé Miní entraron 200 familias en un terreno privado, el propietario presentó los papeles al juez y salió una orden de desalojo a las 72 horas? ¿Cómo puede ser que acá en el norte de la provincia no actúen de la misma manera? Yo cuidaba mi propiedad, había plantaciones de mandioca y también un cuidador. No tenía alambrado porque lo habíamos puesto y en dos oportunidades lo robaron, pero yo como dueño tengo los mismos derechos que el señor de Posadas”, finalizó Reig.





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