WANDA. El hombre detenido por abusar sexualmente de su hijastra de nueve años y filmar los aberrantes vejámenes con un teléfono celular fue imputado por “abuso sexual agravado por la convivencia preexistente y corrupción de menores”, señalaron fuentes judiciales. Tras ser notificado de la acusación formal, el individuo -de 52 años- se abstuvo de declarar ante el magistrado Juan Pablo Fernández Rissi, a cargo del Juzgado de Instrucción 3 de Puerto Iguazú. Mientras tanto, ya fue ordenada la Cámara Gesell para la víctima, aunque por el momento no se fijó fecha. A través de este sistema, la chiquita brindará su testimonio ante profesionales del Poder Judicial y otras autoridades. Tal como adelantó en exclusiva PRIMERA EDICIÓN, el caso salió a la luz el pasado sábado 17 de enero. Aquel día, una mujer de 52 años domiciliada en Wanda dio cuenta a la Policía de que su hija de 16 estaba manipulando su teléfono celular cuando observó una serie de mensajes que captaron su atención: eran imágenes donde se observaba que su hermanita de nueve años era abusada por su padrastro. De inmediato la adolescente le contó a su madre y ésta se dirigió hasta la Comisaría de la Mujer para poner al tanto a los uniformados. La denunciante mencionó que la indefensa chiquita era “sometida en distintas formas de abusos con acceso carnal”. Los aberrantes videos y fotografías captados por el sospechoso con el teléfono celular de su propia concubina “datan desde 2013 y muestran la pesadilla por la cual atravesó la menor durante la mayoría del tiempo que su padrastro fue a convivir con su madre”, reveló un portavoz del caso.La nena, de acuerdo a la denunciante, recibía “ciertos beneficios por parte de su concubino”, como “que le compraba golosinas, gaseosas y galletitas”. Para los pesquisas, este detalle deja entrever la presunción de que el individuo engañaba a la pequeña ofreciéndole golosinas a cambio de someterla y tal vez para que no dijera a nadie las aberraciones que estaba sufriendo. Una vez al tanto de esta presentación penal, por orden judicial, el sujeto fue detenido de inmediato. Ahora, en la Justicia aguardaban los resultados de las pericias al teléfono celular que entregó la madre de la chiquita. Es que -trascendió- serían numerosos los archivos multimedia que comprometerían la situación procesal del detenido. Viviendo con el enemigoEl acusado también intentó abusar sexualmente de su otra hijastra de 16 años, quien le contó a su madre que el individuo le ofrecía cargar crédito en su teléfono celular a cambio de sexo, tal como se publicó en su momento. Esta conducta era similar con la más chica de su hijastras, a la que le ofrecía golosinas para que no lo delatara, siempre según los dichos de la denunciante. La “corrupción de menores” es uno de los delitos contra “la integridad sexual”, tal cual lo establece el Código Penal en el artículo 125. Está tipificado de la siguiente manera: “El que promoviere o facilitare la corrupción de menores de 18 años, aunque mediare el consentimiento de la víctima será reprimido con reclusión o prisión de tres a diez años”, dice el primer párrafo. Pero el tercer párrafo del mismo artículo prevé una pena significativamente mayor ( de diez a quince años) cuando “mediare engaño, violencia, amenaza, abuso de autoridad o cualquier otro medio de intimidación o coerción”.En este caso y teniendo en cuenta la denuncia el acusado -de establecerse su culpabilidad- podría recibir el máximo de la pena.





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