POSADAS. Seis policías se vistieron ayer con el más honorable uniforme, el de héroes, al salvar a una joven que dormía en la trampa de fuego en que se había transformado su casa, en el sector oeste de la capital provincial. Del lugar salvaron también a las mascotas de la familia y, mediante baldes y ollas, utilizaron el agua de una pileta para controlar las llamas hasta la llegada de Bomberos.Sucedió por la mañana y la víctima, de 21 años, sufrió quemaduras de consideración, por lo que anoche se recuperaba en el Hospital Madariaga de la capital provincial.Todo comenzó alrededor de las 10 en la guardia de emergencias del Comando Radioeléctrico Oeste de la Unidad Regional I, emplazada en la chacra 144 de Posadas, delimitada por las avenidas Chabacuco, Eva Perón e Ituzaingó.Hasta ese lugar llegó una niña y le informó a los policías de turno que una casa de la manzana se incendiaba. Sin tiempo que perder, los uniformados dieron aviso a Bomberos y corrieron hasta la escena.Se encontraron con una situación desoladora. Desde el interior la joven víctima gritaba desconsolada, atrapada por las llamas. Los policías hicieron entonces uso de su entrenamiento, derribaron al menos dos puertas y llegaron hasta ella. Lograron sacarla del infierno y la protegieron hasta la llegada de las ambulancias. De lo contrario, la muchacha quizás hubiera perdido la vida.Luego los uniformados enfrentaron otra tarea de riesgo. Aunque no fue fácil, también rescataron a dos perros -uno de ellos, de raza Boxer- y hasta tres gatos de la familia. Y después, como si lo anterior no hubiese sido suficiente, tomaron baldes, ollas y otros tantos recipientes para controlar e intentar apagar el fuego hasta la llegada de los bomberos. Para ello utilizaron el agua de un “Pelopincho” que las víctimas habían instalado en el patio trasero. La práctica en pos del servicio.Unos pocos minutos más tarde Bomberos de la fuerza provincial llegaron y apagaron las llamas. Descubrieron que el fuego se había iniciado a raíz de un problema en las instalaciones eléctricas.La joven sufrió quemaduras importantes en brazos y piernas, por lo que fue trasladada al Hospital Escuela de Agudos Ramón Madariaga, donde continuaban internada hasta anoche bajo la atenta mirada de los médicos.Los héroes, de carne y hueso, tienen nombre y apellido. Se trata del oficial auxiliar Alfredo Jaque, el sargento ayudante Juan Alberti, el cabo primero Elías Ferreyra, el también cabo primero Jonathan Fernández, el cabo Diego Caballero y el agente Cristian Gutiérrez. Tamaña gesta no resultó gratuita. Es que Fernández sufrió quemaduras en una mano. Pero las lesiones valieron la pena. “La joven pedía desesperadamente por su hermana, por lo que los efectivos requisaron toda la vivienda en busca de esa mujer, que afortunadamente ya estaba fuera de la casa”, le explicó a PRIMERA EDICIÓN el comisario Carlos Adolfo Krapp, jefe del Comando Oeste, quien también intervino en el hecho. El funcionario subrayó el trabajo de sus hombres, quienes “actuaron de manera veloz y práctica para salvar la vida de la joven”.





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