BUENOS AIRES (DyN). Para aprobar en la madrugada del jueves la llamada Ley de Pago Soberano por 134 votos a 99, más 5 abstenciones, el kirchnerismo contó no sólo con el apoyo de sus tradicionales aliados sino que además sumó a un radical, a un moyanista y a Martín Insaurralde, quien aún se mantiene entre el Frente para la Victoria y el Frente Renovador.El debate, que se extendió por casi 16 horas y que se cerró cerca de las 6, también volvió a poner al descubierto las diferencias en el Frente Amplio Unen, ya que los radicales junto a los socialistas y el GEN decidieron votar en contra de la propuesta oficial, mientras que las diputadas de Libres del Sur, Victoria Donda y de Proyecto Sur, Alcira Argumedo optaron por abstenerse.En tanto, Elisa Carrió junto a los otros dos legisladores de la Coalición Cívica ARI, Fernando Sánchez y Pablo Javkin prefirieron abandonar el recinto para no participar de la votación.Por su parte, el jefe político del Frente Renovador, el diputado Sergio Massa, llegó al Congreso a las 20.45 del miércoles, luego de haber encabezado un acto partidario en el distrito de San Martín, aunque su presente recién quedó registrado a las 4.35 de ayer cuando se sentó en su banca y la sesión se encaminaba hacia la votación.Massa tampoco estuvo presente en el momento en que sus compañeros de bancada, Darío Giustozzi y Graciela Camaño defendieron la propuesta en minoría presentada por el Frente Renovador, mientras eran abucheados desde las gradas por los jóvenes de La Cámpora y de Unidos Organizados.Los jóvenes kirchneristas ocuparon los palcos al igual que militantes del gremio oficialista Smata y se ocuparon de dar la espalda a los opositores mientras hacían sus discursos, de silbarlos y de vivar a los legisladores oficialistas, en varias ocasiones.La mayoría de los precandidatos presidenciales que integran la Cámara baja prefirió el bajo perfil en el debate sobre la deuda y sólo Carrió hizo uso de la palabra mientras que Massa y los referentes de Unen, Hermes Binner (Partido Socialista) y Julio Cobos (UCR), ni siquiera figuraron en la lista de oradores.En tanto, Martín Insaurralde “cumplió con los deberes”, como dejaron trascender fuentes del kirchnerismo ya que le dio quórum al Frente para la Victoria, luego desapareció del recinto y volvió minutos antes de la votación, apoyando el proyecto, tal como le pidieron las autoridades del bloque, aunque fue visible que no aplaudió el discurso de cierre de la jefa del oficialismo Juliana Di Tullio, ni tampoco acompañó la Marcha Peronista tras la votación.Otros dos diputados, que estaban en duda del lado del oficialismo, pero que también se alinearon detrás de la mayoría, fueron los rionegrinos Luis Bardeggia y Hernán Avoscan, quienes quedaron en medio de una encrucijada luego de que el gobernador Alberto Weretilneck se pasara al massismo.Eduardo Santin (UCR), que responde al radical K Leopoldo Moreau, cumplió con lo prometido, se diferenció de su bloque, le dio el voto al oficialismo y justificó su acto recordando “la pesadísima carga” que fue para el expresidente Raúl Alfonsín la negociación de la deuda externa.Facundo Moyano (Cultura, Educación y Trabajo) dio quórum para el comienzo del debate, aunque luego de una acalorada discusión en el recinto y un fuerte cruce con el ultrakirchnerista Carlos Kunkel, terminó por votar en contra de la propuesta oficial.Por su parte, el otro diputado moyanista, Omar Plaini no dio quórum pero apoyó tanto el proyecto de pago soberano como la creación de la comisión investigadora de la deuda externa y fue felicitado por Daniel Scioli por su actitud.Graciela Boyadjian, del Movimiento Popular Fueguino, quien suele ser aliada al Gobierno no estuvo en la sesión, al igual que la kirchnerista Diana Conti, quien estuvo ausente por el fallecimiento de su madre.Los diputados del PRO, Patricia Bullrich y Federico Sturzenegger fueron criticados por su pasado en el gobierno de la Alianza y las responsabilidades en el “Megacanje”, lo que derivó en fuertes cruces.




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