PUERTO LEONI. Había pagado con esfuerzo cada cuota durante los últimos catorce años, pero apenas si pudo disfrutar la casa que acababa de adquirir. Es que el inmueble ardió en la madrugada de ayer y Eugenio Chelaliche (57), propietario, perdió la vida al ser alcanzado por las llamas.En principio todo apuntaría a un hecho accidental. De todas maneras, efectivos de la Unidad Regional IX continuaban trabajando anoche en el caso y se mantenían cautos a la hora de informar los orígenes del fuego. Por eso, aguardaban los resultados de la autopsia para confirmar qué sucedió en el lugar.Según pudo saber PRIMERA EDICIÓN, el siniestro se inició alrededor de las 4.30 de ayer en una vivienda emplazada cerca del acceso principal a Puerto Leoni, a unos 200 metros de la ruta nacional 12 y unos siete kilómetros al norte de Jardín América.Fueron vecinos de la zona quienes dieron aviso a la Policía provincial. Enseguida llegaron a la escena efectivos de la comisaría de Leoni, de Criminalística y de Bomberos de la UR-IX. Estos últimos debieron trabajar arduamente para controlar las llamas.Una vez que el fuego se apagó, los policías debieron aguardar hasta la salida de los primeros rayos de sol para comenzaron con las pericias. Fue entonces que cerca de las 7 se inició el trabajo de los especialistas, quienes allí confirmaron lo que se preveía: el episodio se había cobrado una víctima.En una suerte de patio trasero los uniformados hallaron el cuerpo carbonizado de quien en vida fuera Eugenio Chelaliche (57). La principal hipótesis indicaría que el hombre dormía cuando se desató el fuego y, en llamas, logró salir de la casa en busca de auxilio, aunque caminó algunos metros y cayó desvanecido.Esa era hasta anoche la teoría que manejaban los investigadores de la UR-IX, a quienes les llamaba la atención el hecho de que en la zona nadie escuchó gritos de auxilio, aunque sí un ruido potente similar al de una explosión.Al cierre de esta edición, los peritos de Bomberos habían logrado determinar que el fuego se inició en una suerte de depósito y avanzó hasta la vivienda. A los fines de descartar otras hipótesis, la Justicia ordenó la realización de una autopsia al cuerpo de Chelaliche.La investigación policial determinó que la víctima había viajado desde Buenos Aires hasta el lugar del hecho en los últimos días. El inmueble había sido adquirido por Chelaliche después de un esfuerzo económico de catorce años. Al parecer, sólo restaba la presentación de algunos documentos ante una entidad bancaria para “cerrar” la compra y obtener el título definitivo. Ese habría sido el motivo de su viaje, que sin embargo acabó con su deceso.Junto con la autopsia, desde la UR-IX se inició una investigación a los fines de establecer si efectivamente se trató de un hecho accidental. Por eso, detectives de esa dependencia llevaban adelante una profunda pesquisa con el objetivo de reconstruir las últimas horas de vida de Chelaliche, quien se desempeñaba como portero de un edificio de Buenos Aires.Al respecto, el último en verlo con vida fue su vecino más próximo -vive a unos 80 metros- quien oficiaba de cuidador del inmueble siniestrado y con quien había compartido la cena en la noche del último jueves. De sus declaraciones y del resto de testimonios recolectados en la zona se desprende que la víctima no tenía enemigos.




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