POSADAS. El Día Nacional del Inmigrante fue recordado ayer en la plazoleta del Inmigrante con la presencia de representantes de varias colectividades. Participó de la ceremonia el director nacional de Migraciones, Martín Arias Duval; el director de Delegaciones del organismo, Mariano Pazo; el delegado de la repartición misionera, Daniel Domínguez; el intendente de Encarnación (Paraguay), Joel Maidana Vega; el vicecónsul honorario de Italia, Edgardo Belloni; el presidente de la Asociación Española, José Díaz Escrihuela; el presidente de Beneficencia de Libaneses y Sirios de Misiones, Luis Alberto Chemes, entre otras autoridades. Fueron de la partida alumnos y docentes del Gutenberg. Tras la entonación del himno nacional, la canción oficial de Misiones y de Posadas, ejecutada por la Banda de Música de la Municipalidad local, se efectuó una ofrenda floral en homenaje a los inmigrantes desaparecidos.En su invocación, el sacerdote Marcos Szyszkowski, de la catedral San José, pidió por aquellos que vinieron a construir “nuestra patria, que abandonaron todo y se brindaron a la tarea de hacer de esta tierra un lugar en el mundo”. Bregó porque el testimonio “de nuestros mayores, que apostaron por un lugar digno para su descendencia, que no escatimaron esfuerzos ni su propia vida en muchos casos, a la hora de defender sus sueños, nos enseñe a redescubrir el valor del trabajo, el gozo de ver una tarea bien hecha y a revalorar la palabra dada y el compromiso adquirido”. El director de Cultura de la Comuna, Víctor Cáceres, indicó que la inserción de los inmigrantes “a nuestra sociedad es un aporte cultural valioso que se incorpora y convive con nuestras costumbres, y supieron ser tan argentinos como los nativos de esta tierra. Posadas nos reclama el mismo compromiso, la misma decisión y el mismo protagonismo para seguir asumiendo el desafío de la transformación”.Domínguez destacó la instalación de la carpa en la que funcionará el museo itinerante en la Fiesta del Inmigrante y recordó su reciente paso por el Hotel de los Inmigrantes, en Buenos Aires. “Veía valijas, fotos, camas, y trataba de ponerme en el lugar de quien las había traído, cuáles eran sus expectativas, sus sueños, qué pasaba por su cabeza”, dijo. Manifestó que “queremos celebrar el espíritu de los connacionales de abrir las puertas y la valentía de los inmigrantes de asumir el compromiso de venir a engrandecer esta tierra”.Al término de la ceremonia, Milagros Machado, del Ballet Oiwm, deleitó a los presentes con una danza árabe. DiplomasEn nombre de los paraguayos Florencio Cristaldo, Gilberta Torres y Celsa Portillo, se entregaron diplomas a los inmigrantes que llevan más de 50 años residiendo en el país. Cristaldo, llegó el 5 de octubre de 1948 desde Villa Rica, con apenas un año y por iniciativa de su madre. Fue pionero en la creación del Mercado Modelo “La Placita” donde tuvo un puesto de venta de ropas. “Acá me atienden a las mil maravillas, nunca me faltó nada. Estoy contento y agradezco a Dios y a la Argentina”, aseguró.Gilberta Torres vino el 1 de agosto de 1959, desde Ybicuy, cerca de Asunción. Fue ama de casa mientras su esposo trabajaba en un aserradero. Aquí nacieron sus seis hijos y “soy feliz, y lo agradezco a la Argentina todos los días de mi vida”.





Discussion about this post