BUENOS AIRES (Agencias y diarios digitales). El Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner presentó ayer ante la Corte Internacional de La Haya una denuncia contra los Estados Unidos por considerarlo responsable del fallo del juez neoyorquino Thomas Griesa que atenta contra la reestructuración de deuda encarada por la Argentina.La noticia fue confirmada por el propio tribunal internacional al dar a conocer la solicitud enviada por la presidencia de la Nación en la mañana de ayer, en medio de la polémica por la declaración de “default” sobre el país de calificadoras de riesgo y organizaciones de agentes del mercado financiero. “La República Argentina inicia un procedimiento contra los Estados Unidos de América ante la Corte Internacional de Justicia. Solicita a Estados Unidos aceptar la jurisdicción de la Corte”, indicó la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en un comunicado.El documento enviado desde Buenos Aires sostiene que los Estados Unidos ha permitido “violaciones” de la soberanía e inmunidades que protegen a la Argentina por admitir decisiones judiciales adoptadas por los tribunales estadounidenses en relación a la demanda iniciada por los fondos buitres. A raíz del fallo de primera instancia del juez Thomas Griesa, ratificada en segunda instancia y avalada por la Corte Suprema de los Estados Unidos, la Argentina no ha podido cumplir con un pago de la deuda y fue declarada en “default selectivo”.Tal como adelantó Noticias Argentinas días atrás, la presentación oficial ante el tribunal de justicia internacional forma parte de la estrategia que encaró el Gobierno tras no haber podido reponer la cautelar que le permitiría continuar con sus pagos mientras negocia con los fondos buitres. La Argentina pretende estirar la cautelar hasta 2015, para poder llegar a un acuerdo sin la restricción que hasta entonces le marca la cláusula Rufo (Rights Upon Future Offers, establece que Argentina no puede hacerle a los holdouts una oferta superior a la de los que entraron al canje) que de ser violada por el país podría gatillar juicios por unos 120.000 millones de dólares de quienes aceptaron los canjes de 2005 y 2010. Un comunicado de la Corte Internacional indicó que la denuncia fue presentada con el argumento de que los Estados Unidos ha “violado su obligación de respetar la soberanía de la República Argentina, en particular sus inmunidades soberanas”.La Casa Rosada acusó a la primera potencia mundial de “aplicar o estimular medidas de carácter económico y político para forzar la voluntad soberana de otro Estado” y de “violar la obligación internacional de ejercer de buena fe y conforme a derecho las funciones judiciales que la Argentina ha aceptado en el marco exclusivo el alcance de esa aceptación”. Dijo el Gobierno en su presentación que la responsabilidad de los Estado Unidos surge de la acción de su Poder Judicial a través de la adopción de decisiones que “vulneran la determinación soberana de la Argentina de reestructurar su deuda externa”.La gestión de Cristina Fernández de Kirchner entiende que, según el derecho internacional, un Estado es responsable por la conducta de todos sus órganos por lo que la controversia de la deuda con los fondos especulativos se ha elevado a una disputa entre la Argentina y los Estados Unidos.En ese sentido, la Argentina dijo que somete esa disputa a la Corte Internacional de Justicia de las Naciones Unidas para su resolución, dando la posibilidad al Gobierno de Barack Obama de dirimir esta controversia “de conformidad al derecho y a la Justicia”. Ahora, la decisión de aceptar o no el juicio en La Haya queda en manos del país del norte porque los Estados deben ponerse de acuerdo para dirimir allí cuestiones bilaterales, aunque la Argentina instó a que, en caso de no aceptar, indique un “medio de solución pacífica alternativo”.Fuentes de la CIJ explicaron a la agencia EFE que esta “petición oficial” de Argentina no constituye un “nuevo caso” ante la corte a menos que Estados Unidos reconozca la jurisdicción de ese tribunal de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el asunto en cuestión.También indicaron que “no hay un plazo” para que Estados Unidos remita su respuesta y que incluso el país “no está obligado” a pronunciarse. Sólo en el supuesto de que Washington responda que acepta la competencia de la CIJ en ese caso se iniciarían acciones y se abriría un proceso, dijeron las fuentes.El que avisa…El secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, y el jefe de Gabinete de Ministros, Jorge Capitanich, habían adelantado el martes pasado que la Argentina podría concurrir al tribunal de La Haya para reclamar contra el fallo de la Justicia estadounidense que benefició a los fondos buitres. “Vamos a ir a todos los escenarios internacionales para denunciar y demostrar cómo esto es una absoluta barbaridad de unos fondos buitres que han expoliado a varios pueblos, en especial de África, frente a su debilidad”, afirmó Parrilli.El miércoles el ministro Kicillof, reclamó que el gobierno de Estados Unidos interviniera en esta batalla judicial poniendo límites al juez Griesa. Eurnequian y la “vaquita” empresarialGrandes empresas y hasta Pequeñas y Medianas Empresas de Argentina están dispuestas a sumarse a la colecta que organizan cuatro bancos internacionales para comprarle la deuda a los fondos buitres como modo de desactivar la moratoria en que el país sudamericano incurrió el 30 de julio pasado. “Hay muchos empresarios dispuestos a poner plata”, declaró ayer uno de los hombres de negocios poderosos de Argentina, Eduardo Eurnekian, cuya Corporación América es el grupo con más aeropuertos concesionados en el mundo.“Son muchísimos más (empresarios) de los que se pueden imaginar”, le dijo Eurnekian a Radio Mitre. “Cada uno va a poner lo que pueda, y algunos más; es una masa colaboradora. Pero esto por ahora es una indefinición total. Estamos de acuerdo en que queremos que esto se solucione; yo no sé cómo se va a arreglar, es una cuestión de abogados y financieros. No participamos en el cómo. Hay bancos que llaman y preguntan si uno colabora y uno dice que sí. Luego de esas llamadas, no aparece la concreción. Hay un montón de problemas de la letra ‘chica’ que hay que analizar para que prospere la negociación”, explicó Eurnekian.Uno de los obstáculos radica en que, según declararon fuentes cercanas a la negociación a la agencia Reuters, los bancos Citi, Deutsche Bank, JP Morgan y HSBC tienen la intención de comprar la deuda
con una rebaja del 20%, pero no saben qué suma les reconocerá después el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner cuando en 2015 venza la cláusula que le impide pagarles más a los que rechazaron la reestructuración de 2005 y 2010 que a los que la aceptaron.





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