POSADAS. Las mechas ya estaban encendidas para lo que era el festejo de una merecida victoria. Sin embargo, un descuido le costó carísimo a San Lorenzo que cambió algarabía por bronca y terminó empatando 1 a 1 sobre la hora con Nacional de Paraguay, en el partido de ida de la final de la Copa Libertadores, disputado ayer en el estadio Defensores del Chaco en Asunción.El gol para el “azulgrana” lo marcó Mauro Matos a los 32’ del segundo tiempo, luego de una notable combinación entre Romagnoli, Ortigoza, Piatti y Villalba, quien envió un centro a media altura que encontró al centrodelantero con el gatillo puesto. Sí, porque Matos no dudó y metió un derechazo inatajable para el arquero Ignacio Don.El equipo paraguayo sintió el golpe y San Lorenzo se agrandó.Los dirigidos por Bauza dominaron el juego y tuvieron algunas llegadas, aunque sin profundidad. Por su parte, el equipo que dirige Gustavo Morínigo apostó a la fricción y a la “garra guaraní”, con empuje, centros y poca claridad. Sin embargo, cuando faltaban sólo diez segundos para que se cumplan los 3 minutos que adicionó el árbitro, un centro frontal al área visitante terminó en un cabezazo compartido entre un delantero y un defensor que dejó la pelota boyando, allí donde apareció Julio Santa Cruz y le ganó a los centrales visitantes para marcar la igualdad.Ahora el final quedó abierto y la vuelta en Buenos Aires no tendrá la tranquilidad que se esperaba con la victoria parcial.Más allá del bajón que significó la inesperada igualdad, San Lorenzo regresa con un resultado positivo y podrá dar la vuelta olímpica ante su gente logrando la victoria en su estadio, en la revancha que se jugará el próximo miércoles.“La verdad tengo mucha bronca. Creo que hicimos un gran partido y dominamos el juego. Un descuido nos impide festejar la victoria y eso la verdad que opaca un poco todo lo bueno que hicimos en la cancha”, analizó Mauro Matos.“A pesar de la igualdad es un buen resultado y dejaremos todo para dar la vuelta”, completó Romagnoli.




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