BUENOS AIRES (NA-DyN). Las Abuelas de Plaza de Mayo identificaron y restituyeron la identidad del nieto de la titular de la organización, Estela de Carlotto, luego de 35 años de búsqueda.Guido Carlotto se llama hoy Ignacio Hurban, vive en Olavarría, tiene 36 años, es músico -toca el piano- y se hizo voluntariamente los análisis.Según confirmaron fuentes judiciales, el ADN de Guido fue cotejado con sus abuelos paternos, que viven en el sur del país, y arrojaron resultados positivos, lo cual le fue comunicado a Carlotto por la juez María Servini de Cubría en los tribunales de Talcahuano.“Me enteré a las 12.30 del mediodía y a las 13 se lo estaba diciendo a ella. Su ADN se cotejó con los restos de su padre, la pareja de Laura Carlotto. Cuando se supo que podía ser el nieto de Estela, se trabajó todo el fin de semana. El Banco de Datos ha hecho un trabajo excelente”, indicó Servini de Cubria. “No quería morir sin abrazarlo”A sus 83 años, Estela de Carlotto habló públicamente tras encontrar a su nieto desde la sede de Abuelas de Plaza de Mayo. “No quería morirme sin abrazarlo y lo voy a hacer”, manifestó tras más de tres décadas de búsqueda, durante una conmovedora conferencia de prensa.“Ya tengo a mis 14 nietos conmigo. La silla vacía va a estar con él, los portarretratos vacíos, que lo están esperando, van a tener su imagen. Es hermoso, es un artista, un chico bueno”, manifestó Estela, quien aclaró que todavía no se encontró personalmente con Guido, como habían llamado a su nieto cuando nació en cautiverio.Carlotto se refirió a su hija, Laura, quien fue asesinada en 1978 durante la dictadura militar. “Laura debe estar sonriendo desde el cielo. ‘Mi mamá no se va a olvidar de lo que están haciendo y los va a perseguir’, había dicho. Y ahora estará diciendo: ‘Mamá, ganaste una batalla larga’”.Estela relató que fue su nieto quien se presentó en Abuelas ante la sospecha de su identidad. “Él me buscó. Y hoy me dicen: ‘Es tu nieto, en un 99 coma nueve, nueve, nueve por ciento’”, describió.Aclaró que todavía desde Abuelas no darán muchos detalles de la vida del nieto recuperado “por respeto” y “por códigos”. “Algunos le dijeron que se parecía a nosotros, pero todavía está muy conmocionado”, explicó.“Cuando le dijeron que era Guido se encajó en su lugar esa pieza que él no entendía por qué no encajaba”, agregó antes de revelar que “sabemos quién lo entregó y sabemos quiénes lo cuidaron. Lo cuidaron bien, afortunadamente, quizá inocentemente”.Desde Abuelas transmitieron que Guido señaló estar “bien y feliz” y que pronto se va a ver con Estela. “Esto es una reparación, para nuestra familia y para la sociedad en su conjunto. Otras abuelas tienen que sentir lo que siento yo hoy”, reflexionó la titular de la entidad.Carlotto relató que, a poco de trascender la noticia acerca de la recuperación de su nieto, mantuvo una charla telefónica con la presidenta Cristina Kirchner, en la que ambas lloraron juntas de “alegría”.El nieto 114El nieto de Estela de Carlotto es el número 114 recuperado por Abuelas de Plaza de Mayo desde fines de 1983, cuando se rescató al primero.En aquella ocasión fue Carla Artés, apropiada por el exintegrante de inteligencia de la Triple A Eduardo Ruffo, y cuya abuela, Sacha Artés Company, logró recuperar su identidad.Los últimos tres casos fueron atípicos, porque correspondieron a chicos que no nacieron, pues sus madres -Mónica Edith De Olaso, Alicia Beatriz Tierra y Laura Gladys Romero- fueron asesinadas estando embarazadas, no obstante se los dio como casos resueltos. Un largo derrotero para hallar a “Guido” La historia del nieto de Estela Carlotto guardaba un secreto que recién se supo ayer, con la aparición del joven: cuando fue secuestrada, Laura, su madre, estaba embarazada de dos meses de un militante de Montoneros del sur del país al que nadie conocía pero cuyos familiares fueron la clave para poder encontrar a Guido.Se trata de Oscar Montoya, quien vivía en la ciudad santacruceña de Caleta Olivia pero, sabiéndose perseguido, viajó en la clandestinidad a La Plata, donde conoció a Laura Carlotto, la hija mayor de Estela.Ésta no supo que su hija estaba embarazada cuando la secuestraron y, ya habiendo podido enterrar su cuerpo, se enteró por sobrevivientes de que la joven había dado a luz a un bebé al que le puso Guido.Claudia, hija de Estela y titular de la Comisión Nacional para el Derecho a la Identidad, relató que “con el equipo de investigación de Conadi hicimos un trabajo que tuvo que ver con la reconstrucción de los militantes que venían del sur y llegamos a la conclusión de que probablemente el compañero de Laura fuera Oscar Montoya, un compañero de Caleta Olivia que había escapado hacia La Plata”.“Como no hubo un solo testigo que haya sobrevivido y lo pudiera reconocer, llamamos a la familia y le pedimos que pusieran su sangre en el Banco que Datos Genéticos por si algún día se encontraba a Guido”. Precisó que, ante la aparición de este joven, volvieron a llamar a Caleta Olivia a los padres de Oscar Montoya, Hortensia Ardura y José Montoya, para pedir un nuevo análisis.José Montoya falleció recientemente, pero “alcanzó a dar su sangre” para que se hicieran estos estudios; hoy, su esposa, de 91 años, se enteró de la aparición de Guido y decía por teléfono llorando: “Tengo un nieto”, según dijo Claudia Carlotto. Fuentes judiciales explicaron que, a través del Programa de la Búsqueda de la Verdad, la Cámara Federal tiene un sistema de identificación de recolección de huesos en fosas comunes y así se pudo identificar a Montoya.Pero esa información estuvo durante años en el Banco Nacional de Datos Genéticos y no había nada que pudiera unirlos a los rastros de la familia Carlotto.Recién cuando apareció este joven pidiendo saber su identidad se pudo anudar la historia de “Guido”. La historia de “Ignacio”Ignacio Hurban, identidad con la que convivió durante 36 años, es actualmente el director de la Escuela Municipal
de Música “Hermanos Rossi” del municipio bonaerense de Olavarría, y además es un reconocido compositor y pianista.Nacido el 26 de junio de 1978 en el Hospital Militar Central, durante el cautiverio de su madre, vivió casi toda su vida en la localidad de Olavarría, en donde se casó y tuvo dos hijos.Actualmente integra la agrupación de jazz “Ignacio Hurban Grupo” y forma parte de la Orquesta “Errante”, que integra junto a catorce músicos de Olavarría y otros intérpretes de la región. Según la biografía publicada en su página web, a los 12 años comenzó sus estudios de música y vivió hasta los 14 en la localidad de Colonia San Miguel, partido de Olavarría.Se mudó a Buenos Aires y siguió con su formación. Pasados unos años, regresó a Olavarría para continuar sus estudios clásicos en el conservatorio “Ernesto Mogávero” y desde hace varios años se desempeña como docente.





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