CARACAS, Venezuela (Agencias y diarios digitales). La popularidad del presidente Nicolás Maduro continúa en caída libre ante el sostenido empeoramiento de la crisis económica, mientras la Revolución Bolivariana está perdiendo gradualmente el respaldo de los sectores de menos recursos, la base tradicional del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).Una serie de encuestas publicadas en las últimas semanas revelan que cerca de dos terceras partes de los venezolanos ya hablan abiertamente sobre la necesidad de un cambio de Gobierno y que el movimiento revolucionario registra su mayor crisis de confianza en años, con las propias bases del chavismo considerando que las últimas políticas han sido desacertadas y mostrándose inseguros de que Maduro sabe lo que está haciendo.“El Gobierno da marcha adelante y marcha atrás, se equivoca con mucha frecuencia y emite señales muy confusas”, comentó Alfredo Keller, presidente de la encuestadora Alfredo Keller y Asociados en Caracas.“Cuando se realiza la segmentación socioeconómica, ya no existe apoyo mayoritario al PSUV, al chavismo en general o al Gobierno en los sectores más populares. Allí, el Gobierno ha perdido la batalla y la mayoría dentro de los sectores populares está en contra del Gobierno”, agregó el encuestador.Según el último sondeo de opinión de Keller y Asociados sobre el segundo trimestre del año, la popularidad de Maduro ha caído en 20 puntos a lo largo de su gestión pasando desde el 57% en que se encontraba cuando el fallecido presidente Hugo Chávez lo nombró sucesor, al 37% en que se encuentra actualmente.Pero no sólo se trata de un problema de imagen de Maduro, agregó Marcos Hernández, presidente de la encuestadora Hernández Hercón al diario El Nuevo Herald.“El chavismo en su totalidad está perdiendo respaldo popular, y dentro de las filas que tradicionalmente lo han apoyado, hay un número cada vez mayor de personas que no se sienten identificadas con Maduro, ni con el proceso revolucionario”, comentó.Según Hernández, las placas tectónicas de la política venezolana han comenzado a desplazarse. Los sectores que antes estaban firmemente colocados dentro de las filas del chavismo ha iniciado un proceso de cuestionamiento a la gestión de Maduro, y otros que se mantenían indiferentes a la situación del país ya se pronuncian abiertamente por un cambio político.Según los últimos números de Hernández Hercón, el 71% de los venezolanos considera que “las cosas en Venezuela” van por mal camino frente a un 25,7% que cree lo contrario.En términos de distribución poblacional, la percepción de que la situación general del país va mal es compartida por un 88,44% de los consultados pertenecientes a los sectores A y B (los de mayores recursos), un 73,95% por los del sector C (clase media), y un 62,22% de los integrantes de los sectores D y E (los de menos recursos), reportó la encuesta de Hernández Hercón.Asimismo, el 72,4% de los venezolanos considera que la situación económica ha empeorado y un 73,2% dice estar convencido de que las cosas no mejorarán en los próximos meses.La grave crisis económica por la que atraviesa el país -con el sector privado virtualmente paralizado, estantes vacíos en los supermercados y la mayor tasa de inflación del mundo- está erosionando no sólo las lecturas favorables del chavismo sino también el propio legado de Chávez, dijo Hernández.Es una tesis que se ve confirmada en la encuesta de Keller, donde un 60% de los consultados considera como falso el pronunciamiento que se ha repetido desde el gobierno de Chávez de que bajo la Revolución Bolivariana Venezuela se ha convertido en una “potencia mundial”.Otras afirmaciones repetidas por el Gobierno a través de sus instrumentos de propaganda también están demostrando tener poco calado en la población, incluyendo los pronunciamientos de Maduro y del presidente de la estatal Petróleos de Venezuela, Rafael Ramírez, de que el modelo económico del Gobierno es exitoso y que la economía va bien.Ese planteamiento, según la encuesta de Keller, es rechazado por el 69% de los venezolanos.Por otro lado, los consultados también se mostraron en desacuerdo con algunas de las políticas más emblemáticas del chavismo en materia económica, con el 71% pronunciándose en contra de las expropiaciones, el 85% rechazando las facultades del Gobierno de obligar a los dueños de vivienda a vender sus propiedades a los precios estipulados por el propio Gobierno y el 82% objetando la prohibición a las empresas de despedir a empleados que no asisten al trabajo.“Ya la gente no cree mayoritariamente -en más de un 60%- en el Socialismo del Siglo XXI. Piensa que es un modelo que no funciona”, comentó Keller.




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