GARUPÁ. Al Centro Educativo Polimodal (Cep) 6 podría llamarse “la escuela olvidada”. Hace poco más de una década, cuando el Gobierno construyó las viviendas del A-3-1, barrio Fátima, no previó un edificio escolar del nivel secundario para este populoso barrio. Por eso, en 2003, el Cep 6 abrió sus puertas en la Escuela 521 y, un año después, a falta de edificio propio, se dispuso que ocupara los dos edificios que originalmente se diseñaron para un centro comercial. Este olvido pudo haber sido corregido hace varios años, pero nada de eso ocurrió. Por ello, para adaptar este centro comercial a las necesidades de una escuela, la dirección del Cep 6 presentó innumerables proyectos a diferentes estamentos del Estado, a través de los cuales logró la construcción y puesta en funcionamiento del laboratorio de físico-química, la sala de informática y la biblioteca. El rol activo y comprometido de los padres y alumnos fue decisivo en estos años en que se sumaron una tras otra las actividades para juntar fondos para la escuela. “El centro de estudiantes permanentemente está organizando actividades para recaudar dinero, pero nuestros alumnos y nuestro barrio en general son de familias muy humildes… lo que logramos juntar para refaccionar la escuela es siempre limitado”, reflexionó una de las docentes, Karina Henn en diálogo con PRIMERA EDICIÓN. Edificio muy vulnerableEl Cep 6 no tiene muro perimetral y, por eso, es acechado permanentemente por ladrones que no sólo se llevan bienes materiales sino que, además, rompen los vidrios de las ventanas y el mobiliario escolar. Por eso, muchas de las ventanas de las aulas ya no tienen vidrios que protejan del frío y la lluvia. “Lo más urgente y necesario para nuestra escuela es el cercado perimetral, la refacción de los sanitarios y del sistema eléctrico. Además, la limpieza del tanque de agua porque está sin tapa desde hace más de un año y por lo tanto el agua que tomamos no es segura”, detalló la docente. El Cep 6 gestionó la concreción del cerco perimetral, el arreglo de sanitarios y del cableado eléctrico en repetidas oportunidades al Consejo General de Educación, al Ministerio de Educación, a la Entidad Binacional Yacyretá, a la Gobernación… entre otros organismos “pero no hemos recibido ninguna respuesta”. Recientemente, volvieron a presentar una nota con estos reclamos ante el CGE acompañada de la firma de los 420 alumnos y sus padres. “Hace unos cinco años, comenzó a funcionar el Ciclo Básico 2 que ya tiene un hermoso edificio propio”, indicaron los docentes.




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