CAMPO RAMÓN. Después de engañarlo en su buena fe, un grupo de delincuentes encapuchados golpeó y maniató a un abuelo para robarle algo de dinero en efectivo, un arma y otras pertenencias, en un violento robo registrado en las últimas horas en la provincia.Esta vez le tocó a un anciano de 76 años domiciliado en Campo Ramón, al que despojaron también de su teléfono celular y hasta de una linterna. Al cierre de esta edición, según pudo saber PRIMERA EDICIÓN, efectivos de la comisaría local y de la Unidad Regional II de la Policía de Misiones, con asiento en Oberá, buscaban intensamente a los autores del hecho.Según se informó desde la fuerza, la pesadilla para el septuagenario comenzó alrededor de las 22.30 del último viernes en su vivienda del lote 198 de la localidad antes mencionada, distante apenas nueve kilómetros de Oberá.El hombre contó que a esa hora se encontraba en el inmueble cuando escuchó que alguien batía palmas afuera. Al salir se encontró con una mujer, quien le pidió su colaboración a raíz de que había tenido un desperfecto mecánico con su automóvil y no podía seguir viaje.Acostumbrado a responder siempre con buena voluntad, el abuelo se preparó para auxiliar a la muchacha, pero fue entonces que sorpresivamente irrumpieron en la vivienda tres delincuentes encapuchados y armados, al parecer, con armas de fuego.Los malandras enseguida golpearon al dueño de casa y lo maniataron con cables. Lo trasladaron hasta la cocina del inmueble, donde lo dejaron para comenzar a recorrer el lugar en busca de dinero y elementos de valor.En eso estaban los forajidos cuando increíblemente se toparon nuevamente con el anciano, quien había logrado desatarse e intentaba escapar. Volvieron a pegarle y a reducirlo, pero esta vez de manera que no pudiera liberarse.Ahora sí, con la morada libre para sus oscuras pretensiones, los ladrones se alzaron con 1.500 pesos en efectivo, un reproductor de DVD, un teléfono celular marca Nokia, un revólver calibre 32 milímetros largo y alrededor de cincuenta proyectiles para dicha arma. Como si lo anterior no fuera suficiente, también se llevaron la linterna recargable de la víctima.Con ese botín, los hampones escaparon de la vivienda y se perdieron en la oscuridad de la noche. Los detectives sospechan que se fugaron en el automóvil que supuestamente había sufrido desperfecto. Por eso, creen fervientemente que la mujer también forma parte del grupo delictivo.Una vez que confirmó que estaba solo, el abuelo logró desatarse después de una larga lucha y se dirigió directamente a la guardia de prevención de la comisaría de Campo Ramón.Alertados por el hecho, efectivos de esa dependencia y de la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional II montaron un operativo de rastrillaje en las inmediaciones que hasta anoche no había arrojado resultados positivos.En sede policial, la víctima dio algunas características físicas de los ladrones. Esos elementos, junto a los recolectados por los peritos de Criminalística en la escena, resultarán determinantes para el avance de la investigación, actualmente en manos del magistrado Horacio Heriberto Alarcón, al frente del Juzgado de Instrucción 2 de la Segunda Circunscripción Judicial, con asiento en Oberá.Con respecto a la víctima, se supo que afortunadamente sólo sufrió lesiones leves. Fue dado de alta después de ser atendido en un centro de asistencial local y al cierre de esta edición ya se encontraba en su casa, en plena recuperación, siempre según lo apuntado por fuentes de la investigación.




Discussion about this post