POSADAS. Como todos los años, la Murga de la Estación celebrará esta noche la Gran Fiesta de San Juan, con juegos tradicionales, cruce de brasas, toro candil, cantina con los infaltables choripanes y, claro, cuatro funciones al hilo de la pieza teatral para San Juan, a las 20, 21, 22 y 23. Mientras que para la medianoche se reserva el momento más esperado, la quema del muñeco de Judas. Hay quienes creen que durante esta noche, la más larga del año, se abre la puerta que nos introduce al conocimiento del futuro y a las dimensiones mágicas de la realidad. Es la noche en que los entierros arden, el diablo anda suelto y los campos son bendecidos por el Bautista y así se desprenden las más diversas tradiciones.Surgen entonces pruebas inocentes, como dejar caer una gota de tinta en un papel, que guardado convenientemente doblado se espera que el santo trabaje durante la noche y anuncie quién será el futuro novio o marido de la interesada. O colocar varias agujas de acero sobre la superficie del agua contenida en un vaso. Una de ellas representa a la niña y las otras a los admiradores de esta. El agua mantiene a las agujas flotando en constante movimiento, hasta que casualmente algunas se unen. Como cada aguja tiene asignado un nombre, es la forma que San Juan avisa quien será su marido o novio. Las casamenteras también recurren a San Juan, para ello arrojan un balde de agua a la entrada de su rancho, en las últimas horas de la noche del 23 de junio (antes de las 24). Al día siguiente el primer hombre que pisa la mancha de humedad será el novio o marido. Pero no todo es cuestión de amor, por eso, la moza que pretenda ser una hábil bailarina debe ofrecer su primer danza a San Juan. Así es que la noche del 23, a la hora cero, debe bailar sola detrás del rancho. Si bien estas prácticas van desapareciendo lentamente debido a la fuerte influencia de otros estímulos culturales, la fiesta merece disfrutarse, por eso la Murga de la Estación encuentra en esta fecha una oportunidad para desplegar en su Galpón de Pedro Méndez 171 todo el talento del grupo.Y, exactamente a la medianoche, como corolario de lo que fue una gran jornada, soltar a Judas, el apóstol que traicionó a Jesús, cuya quema señala el comienzo del Día de San Juan.También en los barrios posadeñosEl sábado pasado, las chacras 132 y 246 celebraron los tradicionales juegos, rituales y simpatías en un encuentro que reunió a los vecinos en una tarde-noche muy entretenida.Al caer el sol, se encendió la gran fogata, que según cuentan las creencias populares, lleva hacia el cielo los pedidos, sueños y anhelos de quienes se acercan a ella, cumpliéndolos antes de que vuelva a ser encendida al año siguiente. Para culminar con la quema del kurokai y fue sobre sus brasas que los más arriesgados se animaron a caminar, cumpliendo con la tradición del “tatá ári jehasa”.





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