POSADAS. Desde el punto de vista en que se la mire, la noticia es más que buena. Cristian Knack (25), el único sobreviviente del bestial robo en el que murieron sus padres y su pequeña hermana, continúa evolucionando y lentamente recupera el habla. Aunque sigue en estado grave y su vida corre peligro, la novedad enciende una luz de esperanza sobre su salud y también la expectativa de los investigadores, ya que su testimonio puede resultar clave para esclarecer el hecho.Así lo confirmaron las fuentes a PRIMERA EDICIÓN, quienes revelaron que en las últimas horas los especialistas del sector Quemados de la terapia intensiva del Hospital Madariaga comenzaron a practicarle al joven el denominado “destete”, como se conoce en la jerga médica al retiro transitorio del respirador artificial, por lapsos de entre dos y tres horas.De esta manera, los médicos confirmaron que Cristian puede respirar por sí solo durante esos períodos. Y lo más importante, recuperó la voz, mueve los labios y hasta alcanzó a balbucear algunas palabras.Aunque continúa bajo pronóstico reservado y con riesgo de vida, ese panorama abre un horizonte positivo en lo que respecta a su recuperación. Obviamente, la noticia fue más que bien recibida por sus familiares y amigos, que se mantienen atentos a su estado de salud.Y la novedad también es positiva para los investigadores que trabajan en la causa. Es que una vez recuperado, Cristian podría brindar un relato clave ante las autoridades sobre el salvaje robo en el que sus padres y su hermana fueron asesinados. Por eso es que en las últimas horas comenzaba a analizarse la posibilidad de que, si la evolución continúa, pueda prestar declaración testimonial.Mientras tanto, permanecen detenidos y a disposición del Juzgado de Instrucción 1 de Oberá el exprefecturiano Pablo Julio Paz (51), el chapista paraguayo nacionalizado argentino Marcial Alegre (45) y Juan Ramón Godoy (44), todos sindicados como integrantes de una peligrosa megabanda delictiva que fue la que asaltó y causó la muerte de los Knack.El hecho por el que se los investiga tuvo lugar el último domingo 25 de mayo en la casa de la familia, sobre el kilómetro 7 de la ruta provincial 5, en jurisdicción de Panambí.Alrededor de las 19.30, cuatro encapuchados irrumpieron en el lugar -al menos uno de ellos portaba un arma de fuego- minutos después de que Cristian regresara desde Corrientes de cobrar unos 460 mil pesos de una venta de machimbre, ya que la familia se dedicaba íntegramente al negocio de la madera.Los forajidos maniataron a Oscar Knack (43), su esposa Graciela Mojfiuk (42) y dos de los hijos de la pareja, Bianca (12) y Cristian. Tras exigirle el dinero, torturaron a la pequeña y luego rociaron a todos con un elemento combustible que en principio habría sido alcohol. Cual si fueran bárbaros, prendieron fuego a sus víctimas y escaparon.La familia logró desatarse y pidió auxilio a sus vecinos, quienes junto a la Policía los llevaron hasta el Hospital Samic de Oberá. Allí, a raíz de las graves quemaduras, se ordenó el traslado inmediato de los cuatro al Hospital Escuela de Agudos Ramón Madariaga de Posadas.Más allá del esfuerzo de los médicos, Oscar, Graciela y Bianca fallecieron con el transcurrir de las horas. Cristian se encuentra desde entonces internado. También desde ese momento sus cercanos piden oración para clamar por su vida.De la investigación realizada por la Policía de Misiones y la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (Saic) del Poder Judicial se pudo establecer que huellas dactilares halladas en una caja de zapatos recolectada en la escena del crimen se correspondían con las de Paz. También hubo indicios que señalaron a Godoy, detenido junto al exPNA en San Javier, y Alegre, apresado una semana después en el barrio Don Santiago, al sur del Gran Posadas.





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