ROSARIO (Agencias y diarios digitales). La presidenta Cristina Kirchner enfatizó ayer, desde la ciudad de Rosario, la vocación de la Argentina para pagar las deudas. En un discurso mucho más conciliador que todo lo dicho durante la semana, la mandataria adelantó que su administración se sentará a negociar con los bonistas que quedaron fuera del canje de deuda.El acto se produce en momentos de altísima tensión por la decisión de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos que favoreció a los holdouts y complicó a la Argentina.“Pedimos al juez en Nueva York que genere las condiciones para que llegue a un acuerdo igualitario que sea beneficioso para el 100% de los acreedores”, afirmó Cristina a orillas del Paraná.“No puedo creer que una legislación de cualquier país del mundo privilegie el 1% de los acreedores en detrimento de un 94%. Creo que es necesario que se le generen las condiciones a la Argentina que se puede negociar y acordar. Dimos prueba de ello en varias deudas contraídas anteriormente”, agregó la mandataria, ofuscada por el fallo adverso en Estados Unidos.Fue la primera presentación pública de la jefa de Estado, tras la cadena nacional que dio el lunes pasado, luego de la decisión del máximo tribunal norteamericano en la que marcó que no iba a entender en la causa de los fondos buitres.Allí, la Presidenta habló de “extorsión” y apuntó contra el juez del caso, Thomas Griesa, y amenazó con cambiar el lugar de pago de los bonos, una decisión que podría provocar un nuevo default.Durante poco menos de la media hora que habló, Cristina recordó que “un 25 de mayo de 2003, un hombre que venía del sur con sus sueños e historias en sus espaldas, se vino a hacer cargo de una deuda que no contrajimos. Pidió en todos los foros que la Argentina iba a pagar sus deudas. Pero pidió que la dejaran crecer, porque los muertos no pueden pagar sus deudas”.“Así vino la reestructuración de la deuda en 2005 y la cancelación de la deuda con el FMI (Fondo Monetario Internacional). En el 2010 me tocó a mí encabezar la segunda reestructuración. En 2010, alcanzamos el 92,4% de acuerdo. Desde 2005 venimos pagando religiosamente sin recurrir a la bicicleta financiera y a los mercados de capitales”, aclaró.Y luego puntualizó: “Pagamos a cada uno de los organismos multilaterales de crédito como el BID (Banco Interamericano de Desarrollo), Banco Mundial, etcétera. Hace pocos días logramos acordar una deuda que comenzó a originarse en 1956 denominada Club de París, después de que ocho gobiernos intentaran solucionarla y no pudieron”. “Acá en la Argentina lo que sobra es buena fe y lo hemos demostrado haciéndonos cargo de las deudas. Por eso, argentinos, que nadie los asuste”, remarcó y agregó: “A mí me quedan un año y ocho meses de gobierno. Sería muy fácil acordar cualquier cosa. Pero antes que mi gobierno están la nación y la patria, con soberanía, con educación, con salud”.“Les pedimos la unidad nacional a todos los argentinos. Porque la unidad hace la fuerza”, concluyó su discurso.La Presidenta habló luego de los discursos de la intendenta de Rosario, Mónica Fein; y el gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti. Posteriormente, y organizado por el Ministerio de Cultura de la Nación que encabeza Teresa Parodi, actuaron el “changuito volador” Bruno Arias, Liliana Herrero, la agrupación Metabombo y el cierre a toda fiesta popular con el ritmo de los Auténticos Decadentes.Luego del discurso hubo un desfile de Agrupaciones Gauchas y Centros Tradicionalistas con la participación de pueblos originarios y la Federación Gaucha. También se presentaron el Grupo Ñampa Cuná, Ballet Resplandor y la Banda de Policía.Nuevo billeteCristina Kirchner presentó ayer el nuevo billete de 10 pesos, en conmemoración de Manuel Belgrano y Juana Azurduy.Se trata de “un homenaje del pueblo argentino a un civil que supo conducir a un ejército de militares, un político que supo siempre que nadie es más acreedor del título de ciudadano que el que sacrifica sus comodidades por el país”. Además de Belgrano, el billete retrata una escena de la primera jura a la bandera ocurrida a orillas del río Paraná, y de las figuras de Juana Azurduy y Pedro Ríos -el niño correntino que pasó a la historia como “Tamborcito de Tacuarí”-. También hay imágenes de hojas de laurel, de una escarapela y un “Sol de Mayo”, y de la Tarja de Potosí, un colgante entregado a Belgrano para agradecerle por frenar el avance realista en el Alto Perú.Sobre el final, la locutora recordó una frase de Belgrano, quien al rechazar el cargo de capitán general, dijo: “Sirvo a la patria sin otro objeto que el de verla constituida. Ese es el premio al que aspiro”.





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