WANDA. La comunidad escolar de la Escuela Normal 9 de esta localidad se vio alterada, la semana pasada, cuando tres chicos fueron denunciados por sus propios compañeros de poseer un ladrillo de marihuana y, en consecuencia, serían expulsados por todo este año de la institución. El director de Educación Técnica del Consejo General de Educación (CGE), César Olivera, en una comunicación con PRIMERA EDICIÓN, confirmó el hecho e indicó que los involucrados son tres menores, de trece y catorce años, que dejaron de concurrir al establecimiento.“La droga estaba en la mochila de uno de los muchachos y otros alumnos habrían alertado de ello. Serían unos 400 gramos”, precisó Olivera quien, además, explicó que los padres de los compañeros de estos tres alumnos demostraron preocupación por lo que sucedió. “Todo comenzó por la mañana, cuando un directivo vio actitudes raras en los chicos, pero no pasó a más. Sin embargo, por la tarde, estos mismos chicos volvieron a la escuela muy exaltados, tres jóvenes se quedaron en el aula y otros tantos se fueron. Entonces, tanto el preceptor como el vicedirector ingresaron y pidieron a los jóvenes que les mostraran las mochilas de cada uno, para ver qué tenían adentro. Y en una de ellas había una sustancia verde. Se procedió a notificar a la Policía, que envió al grupo de Toxicomanía y también al Juzgado Federal”, detalló Olivera. En ese caso, también se informó de manera inmediata al Supervisor de la Zona, Raúl Areco, quien recomendó “suspender a los chicos desde la semana que viene y por todo el ciclo lectivo”. “El mejor lugar para formarse es la escuela”“Yo soy de la idea de que sigan en la escuela, pero que reciban las sanciones pertinentes; son jóvenes y todavía pueden corregir esas actitudes. Creo que el problema se radica en el soporte familiar, uno de ellos tiene al papá detenido, los tíos se alternan para sostenerlo, pero es la abuela quien más está atenta. Esta realidad es una de las mayores dificultades que nos encontramos en la escuela, la mayoría son chicos vulnerables”, manifestó a este Diario el director de Educación Técnica y abrió el debate sobre qué hacer en estos casos. Olivera agregó: “En este momento tenemos muchos jóvenes fuera del sistema educativo y una persona que está fuera del sistema, corre doble riesgo. Para mí no hay mejor lugar en este momento que una escuela para formarse y establecer valores”, reflexionó.Sobre cómo continuará este tema, Olivera precisó: “Se les va a sugerir un tratamiento a los alumnos involucrados y también a sus compañeros, en Eldorado hay un Gabinete Psicopedagógico Interdisciplinario (GPI), que es un grupo institucionalizado y que está integrado por psicopedagogos, psicólogos, asesores legales, porque es un tema que crea mucha preocupación. No se pueden revisar 600 mochilas por día. En escuelas de otras provincias, por ejemplo en Buenos Aires, cuentan con detectores de metales y ha pasado que encuentran navajas, pero los chicos expresan que es para poder entrar a la noche al barrio, para defenderse y que no les roben”. “Es un tema bastante complejo, que todos -desde el lugar donde estemos- tenemos que ejercer con responsabilidad y responder para crecer en lo que corresponda. En estos casos, lo mejor es que los jóvenes se queden en la escuela, deben permanecer porque es el mejor lugar para volver a tomar valor de la vida, incluso hay padres que decidieron cambiar a sus hijos de la escuela, como si fuera que en otro establecimiento les van a garantizar que nadie lleve” drogas, manifestó. “Todos los actores están preocupados, padres, docentes, directivos, funcionarios, pero lo mejor es ocuparse del tema, de las sustancias sociales. Yo tengo un nieto de nueve años y el otro día vi un informe donde decían que a esa edad llevan su primer cigarrillo a la boca, o una bebida y la verdad es que estoy muy preocupado por cómo cambian las cosas. Hoy, si estás con tus amigos y no tomás, parece que ya no sos parte del grupo”, concluyó el funcionario del CGE.PRIMERA EDICIÓN consultó a una fuente policial para conocer si la cantidad hallada en poder de los estudiantes es para consumo o para venta y éste afirmó que “podría considerarse que es mucho para consumo personal, pero en este caso se trató de varios jóvenes involucrados, entonces sería, en principio, solamente para consumo personal. Pero, sólo la Justicia Federal determinará esta situación”.El hombre, con un alto cargo en la Policía, también afirmó que “no son muy frecuentes los casos de estudiantes con drogas en los establecimientos educativos, son aislados en los que se instruyen”. Y ante la pregunta de si deben continuar en el colegio dijo: “Depende de los casos y la edad de los chicos. Lo principal es no aislarlos y que empiecen un tratamiento, pero depende del joven”.





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