BUENOS AIRES (Medios Digitales). Si bien casi un 25% de las empresas del país está radicado en la Ciudad de Buenos Aires, varias de éstas estarían atravesando un difícil momento. De acuerdo con fuentes judiciales porteñas, las presentaciones de concursos preventivos ante los tribunales de la Capital Federal aumentaron en febrero de este año un 40% interanual por parte de firmas con dificultades para importar insumos o que registran caídas en sus ventas.En este sentido, abogados consultados por el diario Perfil coincidieron en señalar que se registró una suba en las consultas para “la preparación de posibles concursos” por parte de las empresas, al tiempo que destacaron que existen “problemas financieros” y cortes en las cadenas de pago de algunos rubros. Si bien resaltaron que “esto no es 1999, cuando la Argentina entraba en una crisis fenomenal”, sostuvieron que la tendencia se profundizará en el transcurso de este año.“La contracción de la economía no tuvo en el último trimestre de 2013 la profundidad que se ve ahora”, opinó otro letrado, quien agregó: “Se ve un cuadro de suspensiones en las automotrices que, según cuánto se extienda, tendrá impacto en autopartes y el resto de la cadena”.La baja en las ventas en marzo y abril además llevaron a las empresas a incumplir el pago de obligaciones tributarias. “Al que está en problemas, le resulta más fácil financiarse con la AFIP a raíz de la gran subida de tasas”, afirmó el abogado Marcelo Castrogiovanni.La caída en la actividad económica, el ahogo financiero y los obstáculos comerciales llevaron a que empresas como el concesionario Guido Guidi, el fabricante de calefactores Emegé y el laboratorio italiano Menarini se presentaran en concurso en los últimos días.A diferencia de la quiebra, el concurso busca recomponer la situación financiera y económica de la empresa e implica una perspectiva de continuar con la compañía. Las firmas así intentan conseguir una quita de deudas y ganar tiempo hasta la reactivación del mercado. El sector de construcción es uno de los que más reclamos presentó, mientras que las Pyme están entre las más afectadas.A nivel de economías regionales, las presentaciones a concurso alcanzan a empresas de industrias metalúrgicas, madereras, algodoneras, vitivinícolas y de importación en general, en especial pequeñas y medianas empresas que dependen de insumos importados y los laboratorios que precisan de componentes químicos.Otro de los signos que dan cuenta de un panorama con estanflación es la disminución en la cantidad de compañías en actividad. De acuerdo con la consultora Claves, sobre la base de datos oficiales, en 2013 hubo 40.000 CUIT, una baja del 7,4% del total de firmas registradas (con al menos un empleado en relación de dependencia). Este año, desaparecerían 50.000 CUIT más.Esto significa, según explicó la firma de investigación, que las compañías desaparecen, dejan de tener empleados o los ponen en negro.




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