GARUPÁ. Minutos antes de las 9 de ayer, y después de tres horas de caminata, la imagen de la Virgen de Fátima hizo su entrada triunfal al Centro de Espiritualidad homónimo. Los miles de fieles que la acompañaban estallaron en aplausos y agitaron pañuelos y banderas, mientras en su interior imploraban por el pedido o agradecían el favor recibido. La columna partió a las 6 desde la Catedral “San José” de Posadas y se fue ensanchando a medida que avanzaba sobre la ruta nacional 12, bajo óptimas condiciones climáticas. Con cánticos, reflexiones y el rezo del santo rosario, los caminantes llegaron hasta la altura del campus universitario, donde los hombres que transportaban la imagen -adornada con flores naturales- fueron reemplazados por cadetes femeninas de la Escuela de Policía, que tomaron la posta en medio de aplausos.Después de avanzar sobre el último tramo, quienes se encontraban al límite de sus fuerzas por la misma caminata o por empujar pesadas sillas de ruedas o cochecitos para bebés, se mostraron reanimados mientras ingresaban por el pasillo boscoso decorado con banderines y el Grupo de Animación Boanerges (“Hijo del trueno”, en arameo) interpretaba “Bienvenido a este lugar”. A pesar del sacrificio, habían llegado a destino. La santa misa comenzó justo cuando los últimos peregrinos empezaban a ingresar al predio. Fue en un altar montado al frente a la sede parroquial y donde sobresalía el lema que acompañó a la convocatoria: “Caminando con María, evangelizamos con alegría”. En ausencia del Obispo de la Diócesis de Posadas, Juan Rubén Martínez, la celebración fue presidida por el rector del Seminario Diocesano “Santo Cura de Ars”, Ángel Rojas, y el rector del Centro de Espiritualidad de Fátima, Casimiro Dzimitrowicz.En su homilía, Rojas, que también caminó entre la multitud, indicó que “estamos cansados pero felices. Nos sentimos confiados porque María nos acompañó y nos preparó para celebrar este encuentro con Jesús”.Añadió que mientras tantas puertas se cierran, Jesús abre la suya. “Se cierran puertas al trabajo, a la salud, a la vivienda, a la educación, a la vida digna, a los jóvenes, a los ancianos, a los pobres. Ante la discriminación, la exclusión, la pobreza, la violencia, la manipulación, el alcoholismo, la drogadicción, la prostitución, la explotación sexual, Jesús es la puerta que se abre y que nos invita a pasar”. Aseguró que “Él dice: el que entra por mí se salvará”, por lo que instó a que “nos animemos a entrar por la puerta que nos abre Jesús, que nos llama para ser anunciadores y testigos. Tenemos que ser una iglesia de puertas abiertas, al menos para dejar salir a Jesús al encuentro de tantos que lo necesitan y esperan en él”.Rojas invitó a los fieles a que “vivamos este propósito con el valor con que hemos caminado estos kilómetros, evangelizando con alegría”.El padre Casimiro Dzimitrowicz pidió por los que sufren la desigualdad y por la persecución existente por las diferencias religiosas. También lo hizo por la salud, el trabajo, la unión de las familias y por la paz, “no sólo en nuestro país sufrido por las discordias sociales, sino por otros lugares del mundo como Siria, Afganistán, África y Ucrania”.Antes de finalizar la celebración, se rezó la oración que el Ángel de la Paz enseñó a los tres pastorcitos de Fátima, un año antes de la aparición de la Virgen, preparando su primera venida, el 13 de mayo del 1917. Luego el padre Juan Rajimón destacó el buen tiempo que coronó esta jornada mariana y recordó que en 2014 se celebran los 125 años de la llegada a la Argentina de los Misioneros del Verbo Divino. “Es la segunda evangelización después de la de los Jesuitas”, agregó.También el padre Floriano se acercó hasta el micrófono y dijo: “Les habla el primer peregrino de Fátima. Cuando empezamos a venir, este lugar era un inmenso campo y había montes, era muy diferente a lo que es ahora”.Tras la bendición final, numerosos fieles se acercaron a saludar a la virgen, depositando flores alrededor de la imagen, y otros tantos buscaron la bendición mediante la imposición de manos por parte de los sacerdotes que oficiaron la misa central. A lo largo de la jornada se sucedieron las celebraciones. Quienes no pudieron acudir durante la jornada de ayer, podrán hacerlo el martes 13, festividad de Fátima. Habrá misa a las 8, a las 10, a las 15, a las 17 y a las 19.30.Experiencia gratificantePara cumplir con una promesa, Isabel Pereyra participó de la peregrinación junto a su madre Ramona Camargo y a su hija Esperanza Rehbein. “Soy devota de la Virgen, pero es la primera vez que vengo. Además de lo mío, vine a pedir por todos los necesitados. Estamos cansadas, pero felices”.Mientras esperaba a su esposo Claudio, Marianela extendió una manta sobre el suelo y se sentó a descansar junto a su hija Naila, que llegó sentada sobre la bicicleta que empujaba su padre. Dijo que los tres vinieron a agradecer por el trabajo de Claudio y a pedir por una fuente laboral para Marianela, además de la salud y la familia. “Venimos todos los años, pero en esta ocasión nos sumamos a la altura de la rotonda porque nos mudamos de casa”. Ramona Ayala se retiraba del predio con una imagen de la Virgen y los pastorcitos, elaborada en yeso. La llevaba sobre su cabeza para evitar que fuera dañada entre tanto tumulto. La acompañaba su hija Lidia y su yerno Luciano, quienes son devotos y contaron que participan de la peregrinación desde hace muchos años, pero que desde hace tres participan con esta imagen. Aun antes de la llegada de los peregrinos, los numerosos puestos de venta ya funcionaban tanto dentro como fuera del predio. Alló se comercializaban platos típicos y todo el merchandising alusivo a la festividad. Varios de ellos fueron instalados por cada una de las capillas dependientes de Fátima (Guadalupe, San Francisco, Niño Jesús de Praga, San Pedro, San Pablo y San Gabriel) con el propósito de recaudar fondos para el mantenimiento de las actividades parroquiales.





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