POSADAS. La prueba de absorción atómica, considerada de certeza probatoria para la Justicia, dio negativo en la concubina y el hijastro del jubilado Luis Roberto Cabral, ultimado de un balazo en la nuca en el patio posterior de la casa, el 11 de abril pasado. No obstante, continuarán privados de su libertad, al menos hasta que se conozcan las conclusiones de otras pericias ordenadas ayer por el juez de Instrucción 3 de Posadas, Fernando Luis Verón.De persistir el mismo resultado, el magistrado no tendrá otra alternativa que excarcelar a la mujer y a su hijo de 17 años, sindicados como principales sospechosos en el homicidio del jubilado de Emsa.Aparte, hay otra arista que los ubica como supuestos responsables: el arma homicida apareció dentro de la vivienda.Esta circunstancia, justamente, echa por tierra la coartada que dieron madre e hijo, de que Cabral habría sido ultimado por un delincuente que intentó robarle.Si fue así, cómo terminó la nueve milímetros dentro de casa, en un cajón, parecieran preguntarse los detectives.La primera explicación ante aquel resultado es que la pistola secuestrada es nueva y por esa razón, al ser disparada, no haya expulsado restos de metales y otros elementos.Por eso el juez Verón ordenó la realización de nuevas pericias. El homicidio se produjo el viernes 11 de abril, en el domicilio ubicado en el barrio El Progreso, de Posadas, sobre la calle 111, a unos doscientos metros de avenida Quaranta. En su declaración indagatoria, la concubina de Cabral habría dicho que su hijo, de 17 años, recientemente regresado de Buenos Aires, era el único que estuvo con el jubilado aquella madrugada y que luego de la detonación, ingresó tembloroso a la casa.El muchacho, a su vez, intentó, por todos los medios, no involucrar a su madre. Afirmó que estaba muy oscuro y que vio a otra persona disparar contra su padrastro, aunque no podría asegurar quién era.El adolescente estuvo demorado un par de horas, ni bien trascendió el episodio. Fue liberado pero regresó al calabozo con la declaración de su madre.Esa circunstancia obligó al juez Fernando Verón a pedir la realización de la prueba de absorción atómica en Resistencia, Chaco.Pero no contaba con semejante resultado. Ahora pidió profundizar la complejidad de las pericias. Es que la coartada que dieron madre e hijo no cierra, por aquello del hallazgo de la pistola asesina dentro de la vivienda.Habrá que esperar para conocer en qué termina esta historia.




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