POSADAS. Ramón López comenzó con el negocio de la gráfica después de haber fotografiado todo lo que uno pueda imaginarse. Trabajó para la televisión, viajó, asistió a eventos, se empapó del trabajo con la imagen y logró cumplir el sueño de la empresa propia. Pudo comprarle la imprenta a su jefe, donde trabajaba de cadete, y hace cuarenta años Fotograbado Iguazú se encarga de dejar testimonio gráfico de lo que pasa, como cuando caminaba las calles con una cámara.Con 68 años y después de 55 con el trabajo a cuestas, su hijo, Nicolás, se encargó de la empresa familiar. “Yo soy la segunda generación, estoy a cargo de la imprenta ahora. Mi viejo es quien inició todo, empezó como cadete de un taller y siguió así hasta quedar a cargo de la empresa donde se había iniciado. Terminé la secundaria y tenía la opción de estudiar o trabajar ahí. Como desde chico siempre estuve viendo todo el proceso de impresión y aprendiendo el oficio, arranqué ahí”, le contó Nicolás a PRIMERA EDICIÓN. Hoy, acompañado de sus hermanos Malena y Ulises llevan adelante Fotograbado Iguazú, la empresa que empezó su papá.“Siempre estábamos molestando y así aprendimos. Agradezco haber seguido los pasos de mi viejo, y gracias a eso tomo los trabajos con otra mentalidad. Al estar ahí él, siempre de alguna manera uno tiene la presión de mantener la misma imagen, hacer todo bien. Lo que hago, lo hago con pasión porque me gusta”, aseguró el actual encargado de la empresa familiar que sigue trabajando junto a sus hermanos. Ellos fueron testigos de cómo su papá levantó el negocio y lo mantuvo. Caminando los pasillos fueron aprendiendo hasta los últimos detalles del trabajo que consideran de familia. “Yo estoy a cargo del taller, papá me ayuda porque obviamente sabe mucho. Mi hermana diseña, ella también se volcó a esa rama, mi hermano tiene otro trabajo pero a la tarde viene a diseñar. Todos tenemos conocimientos de la empresa. Yo estoy en la parte de pre impresión, diseño, impresión y terminación, sé un poco de todo. Siempre estuvimos ahí, desde chicos. Yo sabía cómo funcionaban las máquinas porque siempre estuve. Soy un agradecido a mi viejo por haberme hecho conocer el oficio y es mi mejor maestro”, dice López, visiblemente contento.“Nosotros hacemos todo lo que sea impresión sobre papel, nos especializamos en la impresión off set que es un método de impresión, desde una tarjeta personal hasta un periódico, revistas, folletos, libros, siempre sobre papel. En Posadas hay muchas imprentas, esto hace que un cliente a la hora de decidir con quien imprimir, sea por calidad o precio, tenga una abanico de opciones. Entonces como crecen las imprentas, nosotros tenemos que capacitarnos y actualizarnos en lo que es maquinarias, para poder cumplir con la demanda del cliente, que es lo más importante”, aseguró López.Lo cierto es que la tecnología avanza a pasos agigantados e imprimir hoy no es lo mismo que la impresión hace, sólo diez años atrás. “Ahora con el tema de Internet muchas cosas ya se pueden resolver, desde la información al diseño gráfico. Antes venían en disquette, después apareció el CD, y otras cosas que ya van quedando obsoletas. Ahora todo lo manejamos vía mail. Yo recibo el archivo listo para imprimir, lo descargo y lo envío contrareembolso. Antes tenía que venir alguien sí o sí”, recuerda.En el tema de maquinarias, “la máquina hace siempre lo mismo, lo que va cambiando es la calidad de impresión. Uno intenta actualizarse, aunque cueste económicamente, pero es una inversión que se ve reflejada con el trabajo. Creo que no hay mejor satisfacción que el cliente se vaya conforme” asegura.Hoy, claramente ha aumentado la demanda. “La gente invierte en publicidad. Porque si bien al principio cuesta, después se ve el efecto: hay volantes y folletos por todos lados y es una buena manera de hacerse conocer”, sostiene sobre la importancia de su profesión.El Día del Gráfico en Posadas se celebra con un almuerzo o una cena organizada por el gremio y es una buena ocasión para el encuentro de colegas, recordar anécdotas y ponerse al tanto de algunas cosas. Hoy, miércoles, hay un almuerzo organizado. “Yo tengo 33 años y desde que arranqué, hace 15, se festeja”, cerró.




Discussion about this post