POSADAS. “Sobrevivimos. Desde que Lu ya no está con nosotros, cada día que pasa es así: sobrevivir”. El sábado 6 de abril de 2013 Lucía Maidana (24), estudiante de Comunicación Social de la Universidad Nacional de Misiones UNaM) y de Gastronomía de un instituto privado, fue asesinada brutalmente en su casa del barrio El Palomar de Posadas. A casi un año de este femicidio que aún no halla un culpable, su hermana Felicitas (30) la recuerda y junto a su familia, sigue exigiendo justicia y que nunca más vuelva a ocurrir algo similar.“El año pasado fue muy duro el día a día, en mi familia se vivía con el dolor a cuestas. Pero después de Año Nuevo sentimos que tenemos más fortaleza”, señaló Felicitas en diálogo con PRIMERA EDICIÓN. “Feli” volvió a vivir con sus padres y una hermana en Capioví hace cerca de un año. Es profesora de Educación Especial graduada en la UNaM y decidió retornar a su casa paterna luego del crimen para estar más cerca de sus padres. La mayor de sus hermanas, Patricia, vive en Buenos Aires con su hijo.“Con Lucía vivimos seis años juntas en Posadas. Yo estudié Educación Especial en Humanidades y el año pasado, en abril me había ido a Buenos Aires a seguir estudiando”, recordó. “Al principio, llegaban los sábados a las 21, que fue la hora en que ocurrió todo y nos daba una gran angustia. El día 6 de cada mes realizamos una misa con familiares y allegados, que nos acompañan siempre, y este domingo estamos organizando una para recordar que ya pasó un año”, indicó.“Mis papás tienen una fortaleza increíble, y eso nos ayudó mucho a todos, hay que acostumbrarse a la ausencia. También fue una fecha muy difícil el 14 de febrero, el día en que Lu habría cumplido 25 años. Y el dolor sigue, pero hemos decidido luchar, seguir peleándola en lo que esté dentro de nuestras posibilidades para lograr que se haga justicia y que nunca más vuelva a ocurrir algo como lo que le pasó a Lu”, cerró.Un gran respaldoDesde aquel sábado a las 22, momento en que trascendió la noticia de la muerte de Lucía el dolor se hizo presente en la familia Maidana, sus allegados en Capioví, y también impactó en las comunidades educativas donde la joven estudiaba. En un par de días, la consternación se tornó en acción: los estudiantes de las carreras acompañados por docentes marcharon desde el Mástil hasta la plaza 9 de Julio. Convocatorias similares se sucedieron semanalmente, desembocando en el Juzgado Nº 2, donde el juez Marcelo Cardozo está a cargo de la causa, para exigir que se continúen las investigaciones.Puertas adentro de la Facultad de Humanidades de la UNaM las acciones se dirigieron al acompañamiento legal de la familia, a cargo del docente y abogado Esteban Lozina; contención psicológica, a cargo de un equipo integrado por el decano de la institución, Luis Nelli, y docentes de la carrera de Educación Especial, quienes además se ocuparon de brindar un espacio para que Felicitas pudiera permanecer cuando debía venir a Posadas. “No sé si alguna vez existió un acompañamiento tan fuerte desde una universidad, nos asombró mucho cómo una casa de estudios puede ponerse la camiseta y salir a pedir justicia. Muchos estudiantes o docentes ni siquiera habían conocido a Lu, pero fue tan doloroso lo que pasó que se sumaron en el aguante. Y yo hoy por hoy estoy orgullosa de ser una egresada de esta universidad”, destacó Felicitas, quien al cumplirse cinco meses de la muerte de su hermana, propuso que se pintara un mural en la puerta del Anexo de Humanidades (San Lorenzo casi Mitre) para recordarla. La concretó el artista plástico Fado.Programa de acompañamientoY desde ese dolor, desde esa impotencia ante un femicidio, la forma más extrema de violencia de género, se canalizaron actividades hacia el interior de las cátedras de las carreras de Comunicación Social, Educación Especial y Trabajo Social. Y docentes y estudiantes fueron abordando el tema por medio de lecturas sobre violencia de género, hasta movilizaciones para recordar a Lucía el 6 de cada mes, e incluso una ponencia para presentar en el Encuentro Nacional de Carreras de Comunicación (Enacom) que se realizó el año pasado en Tucumán. “Los estudiantes introdujeron esta temática en el foro de todas las carreras. Y hoy, las carreras de la Facultad (de Humanidades) están incorporando este tema la currícula”, señaló Nelli.Asimismo indicó que “estamos armando un programa de atención permanente destinado a personas en riesgo social, entre ellas la violencia de género. La intención es que este programa tenga su propia financiación, para brindar un acompañamiento a personas que son víctima de distintos tipos de violencias”.La causaLucía fue hallada masacrada y abusada alrededor de las 22 del 6 de abril en su casa del barrio El Palomar, después de que vecinos y policías apagaran las llamas que consumieron buena parte de la habitación. En junio se realizó la reconstrucción del crimen.La causa, sigue abierta pero en los últimos meses no avanzó demasiado por falta de líneas de investigación.Al respecto, Lozina abogado y docente que acompaña legalmente a la familia dijo que se han recolectado decenas de testimonios de vecinos y allegados, y que se trabajó en el peritaje, reconstrucción del hecho “pero se llegó a un punto en que hemos quedado sin posibilidades de imputar a nadie”. En relación a las muestras de ADN recolectadas, dijo que “hay probabilidades de que pertenezcan a un violador serial” con el cual no se ha dado todavía. El ADN se ha cotejado con el de violadores que se encuentran con condena y no se han logrado coincidencias.





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