OBERÁ. Vapuleada por el recrudecimiento del escándalo, que como una bola de nieve amenaza con crecer hasta límites insospechados, la Jefatura de Policía decidió apartar de la función activa y pasar a disponibilidad a los dos comisarios acusados de participar en fiestas sexuales en el Hotel Casino de esta ciudad, incluso con menores de edad.Si bien el sumario lo lleva adelante el departamento de Asuntos Internos, la decisión fue adoptada por la Jefatura de Policía en base a los indicios recabados y hasta que la Justicia se expida sobre la responsabilidad de los sospechosos.En un maratónico allanamiento ordenado por la Justicia de Oberá, que arrancó a las 9.30 del lunes y se extendió hasta la madrugada de ayer, la Secretaría de Apoyo a Investigaciones Complejas (Saic) secuestró los DVD con las imágenes de las cámaras de seguridad desde diciembre pasado.Si bien se informó en un principio que cada una de ellas posee un lapso de almacenamiento de treinta días aproximadamente, trascendió que los expertos del mismo hotel trabajaban denodadamente para recuperar el material archivado.Hasta aquí, la principal hipótesis apunta a que los oficiales -un comisario inspector de Oberá y un mayor de Aristóbulo del Valle- no sólo participaban en las supuestas orgías sino suministraban mujeres para que los orientales pudieran “divertirse”.Esto de alguna manera confirma la vinculación de integrantes de la comunidad china con los policías misioneros.Al parecer, los orientales eran considerados grandes apostadores. Eso los habilitaba a pasar al sector vip, para las apuestas de varios miles. Una vez terminada la faena, la “joda” continuaba en la suite. Allí, al parecer, sólo los participantes saben a ciencia cierta qué ocurría.Según la versión que investiga la Justicia, todo comenzaba a las 23, horario en que llegaba la “pesada oriental”.Con el material secuestrado en el hotel, por su cantidad, los investigadores tendrán para varios meses de investigación. No escuento chinoLa Secretaría de Apoyo a Investigaciones Complejas (Saic) allanó el lunes el Hotel Casino de Oberá, donde se presume ocurrían las fiestas sexuales, y secuestró las imágenes de las cámaras de seguridad desde diciembre pasado.Fuentes judiciales indicaron que hay fuertes indicios acerca de la participación de integrantes de la comunidad china, vinculados a potentados comerciantes de la ribera del río Uruguay. Al parecer, era habitual que se aparecieran en la casa de juegos y apostaran fuertes sumas de dinero, principalmente en la ruleta.Por eso, justamente, tenían acceso libre a ese sector. Los investigadores siguen la teoría, aún no comprobada, que después de las fuertes apuestas se dirigían a una suite y allí daban rienda suelta a su lujuria.El dato no es menor. De alguna manera indica que, cada vez que pisaban el lugar, un grupo de entusiastas jóvenes los seguían como si se trataran de estrellas Hollywood. Más bien se especula que ellas sabían a qué iban allí.





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