BUENOS AIRES (DyN). La seguidilla de casos de “justicia por mano propia” que se registra en los últimos días en diversos puntos del país encendió luces de alerta en la sociedad y provocó advertencias de dirigentes políticos de la oposición, que reclamaron una mayor presencia del Estado, sobre todo en materia de seguridad.Uno de los casos más graves se registró días pasados en Rosario, donde murió un joven de 18 años después de agonizar a raíz de las heridas que le provocó una paliza de vecinos.El ritual conocido como “linchamiento” tuvo su réplica en las últimas horas en esta capital, donde en el barrio de Palermo un grupo de personas se turnó para castigar a otro ladrón, que quedó malherido por el ataque de los transeúntes enfurecidos.También hubo episodios similares en Río Negro, La Rioja y otros puntos del país, en un efecto contagio o “imitación” que está preocupando a las autoridades.Ante esta situación, el diputado nacional Sergio Massa, líder del Frente Renovador, consideró que esas reacciones “aparecen porque hay un Estado ausente” y remarcó que “la sociedad no quiere convivir con la impunidad”.El ex intendente de Tigre señaló que esos casos de justicia por mano propia “tienen que ver con los mensajes que se dan desde el Estado”, por lo que afirmó que “el mensaje debe ser que ‘el que las hace las paga’ y no que da todo lo mismo”.No obstante, instó a “trabajar para eliminar este tipo de reacciones de la sociedad a partir de construir con un Estado fuerte, que establezca reglas, premios y castigos”, y que se garantice el estado de Derecho”.Por su parte, la socióloga y diputada por Proyecto Sur-UNEN Alcira Argumedo señaló que el castigo a manos de civiles está basado en el “hartazgo” derivado de la “impunidad”, que se fue “acumulando y alimentando”.Esto es “una luz roja que indica que acá hay que frenar”, dijo la legisladora, en lo que definió como “llamados de atención de que existe un proceso de degradación del tejido social”.En cuanto al efecto réplica del fenómeno explicó que se trata de “una especie de trance, ya que cada uno individualmente no lo haría, pero que da cuenta de una desprotección ante la impotencia que genera la imposibilidad de apelar al Estado. No es fácil copiar cuando se muele a una persona a golpes”, añadió a la prensa. “Engendra más violencia”La presidenta Cristina Fernández de Kirchner pidió trabajar por la inclusión y rechazó “las voces que traen deseos de venganza”, al señalar que no se le puede hacer reclamos a personas que “sienten que su vida no vale dos pesos”.“No hay mejor antídoto contra la violencia que precisamente lograr que mucha gente se sienta incluida. Una vez dije que cuando alguien siente que su vida para el resto de la sociedad no vale dos pesos, tampoco le podemos reclamar que la vida de los demás, para él, valga más de dos pesos. Eso es algo que tenemos que entenderlo”, subrayó la mandataria.En cadena nacional desde la Casa Rosada, la jefa de Estado subrayó que el país necesita “miradas y voces que traigan tranquilidad, no voces que traigan deseos de venganza, de enfrentamiento, de odio”.“Queremos que cada uno llame a la paz, a la concordia, al entendimiento, la inclusión, y que si hay alguien que se equivocó hay que tomarlo y llevarlo para adelante”. Y agregó: “Todo lo que sea generar violencia engendra más violencia”.





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