POSADAS. Cansadas de reclamar y que muchos de sus pedidos para mejorar el barrio nunca obtengan respuestas, el martes último un grupo de mujeres del barrio Néstor Kirchner cortó una avenida en Cocomarola oeste e incluso, en un momento de rabia, retuvo por algunas horas un colectivo de Tipoka. El detonante de las acciones fue principalmente “hacernos oír por todos los problemas barriales que incluyen un pésimo servicio de transporte público”, contaron las mujeres. Lindante al autódromo capitalino, el barrio está conformado por un núcleo de cincuenta viviendas sociales construidas por la asociación civil de las Abuelas de Plaza de Mayo, cuyo recorte socio demográfico pone de manifiesto pobreza y exclusión. A decir de la gente del lugar, luego de la resolución de la medida de fuerza del martes, el servicio mostró una mejora parcial, pero temen que “dure un suspiro”, si es que no se afronta de inmediato la reparación de las calles de ingreso al barrio.En esos mismos términos se manifestó el secretario de Gobierno municipal, José Moglia, al explicar que “nos solicitaron también el ingreso de una línea más de colectivo, la número 24, lo que vamos a gestionar para resolver el problema de movilidad de la gente del lugar”.Lo cierto es que, para descomprimir la tensión, ayer por la tarde, al cierre de esta edición, funcionarios de la comuna y concejales se reunieron con la gente del barrio para abrir el diálogo y aunar acciones concretas respecto de las denuncias por la proliferación de mini basurales, calles en mal estado, falta de alumbrado público y otras cuestiones que atañen a una mejor calidad de vida de la gente. “Por este motivo nos movilizamos hasta el lugar con un equipo de trabajo, entre quienes se encuentran funcionarios de obras y servicios públicos, concejales y demás con intenciones de determinar si se puede proceder a un entoscado y que las líneas de colectivo no tengan motivos para volver a dejar a pie a la gente”.“Mañana (por hoy) vamos a trabajar sobre un diseño estratégico en lo que hace al alumbrado público en las cuadras anteriores al barrio donde no hay luz, para luego elevar el planteo a EMSA porque el alumbrado público es insuficiente; ésto más la problemática del bacheo de las calles ocasionan molestias en todo sentido, incluyendo la merma en el servicio del transporte urbano”, se explayó el secretario de gobierno.La basura, otro problema mayúsculoOtro de los grandes problemas que más bronca despierta entre los vecinos es el basural a cielo abierto, lindante a éste y otros barrios de viviendas de toda esa zona de Cocomarola Oeste, que según denuncia de los pobladores “tiene en jaque la salud de niños y grandes”.“Todos los días aparecen camiones y coches de particulares desde donde se tira todo tipo de basura. Como los cartoneros se vienen a rebuscar, inician una quema que les facilita el hallazgo de material reciclable, pero somos nosotros y nuestros hijos quienes pagamos las consecuencias”, contó enojada Teresa D. Según Moglia, también la semana que viene se iniciará un relevamiento sanitario para interpretar la situación con datos médicos concretos. A la par describió que analizarán la factibilidad de que el barrio cuente con su propio cuartel de policía y un CAPS. “Los que están cerca pertenecen al barrio San Isidro, pero queremos los nuestros”, dijeron los vecinos.




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