POSADAS. Desde los últimos días de diciembre hasta finales de febrero pasado, el actual rector y candidato a la reelección en la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), Javier Gortari, hizo lo imposible por lograr imponer su fórmula con el decano de Ciencias Exactas, Fernando Luis Kramer, como postulante a vicerrector.Sin embargo, lo que menos esperaba era que desde el seno de su espacio político interno (“Convergencia”) patearan el tablero y confirmaran la presentación de una lista para disputarle el poder.Es que la UNaM, más allá de los cargos, maneja este año un presupuesto de por lo menos 464 millones de pesos, con un incremento de 100 millones con respecto a 2013. Sergio Garassino, decano de la Facultad de Ingeniería de Oberá, confirmó a PRIMERA EDICIÓN su postulación para competir con Gortari y dijo que las decisiones adoptadas por Gortari en materia política fueron al menos “inconsultas”.Ahora, queda un largo camino al 11 de junio, donde incluso, podría aparecer un tercer candidato desde sectores de la oposición. Para muchos, esa oposición no lograría cerrar filas y la UNaM se disputaría en una “interna abierta” oficialista.Candidatura polémicaQuienes vienen siguiendo la interna política universitaria coinciden en que el año pasado, la esposa del rector Gortari, Gisela Spasiuk, quiso imponer su candidatura a decana de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales.El actual decano, Luis Nelli, lejos de aceptar, la enfrentó y anunció su reelección. Con las vacaciones de verano se produjo un receso en la pelea y, al retorno, Nelli se bajó y quien enfrentará a la “primera dama” de la UNaM será Pablo Vain.Este desencuentro, dicen, fue el puntapié inicial de la posterior ruptura de Convergencia para el rectorado universitario.Lejos del apoyo de hace cuatro años, muchos docentes, alumnos y egresados no ven con buenos ojos el acuerdo político de Gortari con el Frente Renovador misionero. Un espacio político con representaciones en algunos decanatos (el vicegobernador Passalacqua juega fuerte en Artes de Oberá) pero que estaba lejos de obtener el poder mayor de la UNaM.Tampoco gusta el estilo “autoritario” con que Gortari maneja la administración de la universidad.A inicios de este año, Gortari llamó a su espacio político a “convalidar” la fórmula con Kramer. Varios se retiraron de la reunión, otros se animaron a cuestionar la propuesta y el encuentro pasó a cuarto intermedio. Tan largo, que nunca se volvieron a reunir.Conocidas las diferencias, sectores opositores a Gortari tentaron al decano Sergio Garassino para enfrentarlo, sabiendo que el “kirchnerismo renovador” jugará fuerte con los no docentes, gremio con el que el rector acordó no hace mucho el pase de al menos 25 personas a planta permanente con sueldos no menores a 6.000 pesos. Mejoras laborales que incluirían al hijo del propio Gortari, al del titular del sindicato de no docentes, Diego Picaza, y a otros hijos de allegados al poder universitario. Y quien no tenía “hijos”, hasta podía proponer a “sobrinos”, como sería el caso de la secretaria de Economía del rectorado, Juana Schiaffino. Con esos pases, otros que llevan años cumpliendo funciones como contratados deberán seguir esperando hasta que se abra otra vacante, para ver si la política juega a su favor y logran la estabilidad.El ex rector y actual secretario nacional de Políticas Universitarias, Aldo “Luiggi” Caballero, confirmó a allegados que pondrá todo el apoyo a Gortari.Esto se traduciría en el incremento del “clientelismo” habitual de cada campaña que se ejecuta especialmente con becas, promesas de ascensos, cargos y espacios de poder.Dentro de los funcionarios de la UNaM, habría un secretario dispuesto a jugar contra la lista de Gortari. Se trataría del titular de Ciencia y Tecnología, Mario Mantulak, quien sería candidato a decano de Ingeniería apoyando a Garassino.Garassino, candidatoEn comunicación con PRIMERA EDICIÓN, el decano Sergio Garassino confirmó que encabezará una segunda lista para las elecciones del 11 de junio. “Nos pareció importante transferir nuestra forma de trabajo dentro de la Universidad. Sobre la pertenencia al grupo de Convergencia, se presentó un planteo del rector con una fórmula cerrada, que nos dejó sin espacio de participación. No fue consultada ni tuvimos la posibilidad de tener decisión. Pero lo importante es llevar un proyecto participativo y de inclusión generado por las bases en las distintas facultades”, dijo.Destacó como logros de gestión haber alcanzado “objetivos como desarrollo de infraestructura, recursos humanos, la acreditación de todas las carreras de ingeniería por seis años más sin ningún tipo de requerimiento y la acreditación de Ingeniería Industrial en el esquema de Mercosur ampliado”.En la búsqueda de su compañero de fórmula, dijo que la idea es “que el vicerrector cubra la mayor cantidad posible de adherentes. Pero no estamos con apuros, lo haremos con participación de la gente”, explicó para diferenciarse de Gortari y su imposición de Kramer.Finalmente, aseguró a este diario que buscarán candidatos en todas las facultades como representantes para el Consejo Superior de la UNaM.





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