CIUDAD DE MÉXICO (Agencias-Medios Digitales). En el número 408 del condominio Miramar, en el malecón de la ciudad de Mazatlán, terminaron trece años de persecución.Allí, a las 6.40 de la mañana del sábado -según revelaron las autoridades- fue detenido Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, el narcotraficante más buscado del mundo.Junto al capo del cártel de Sinaloa fue detenida sólo una persona más. Según el Procurador General de la República (PGR), Jesús Murillo Karam, el operativo fue “impecable” y sin disparar un solo tiro. También fue, dijo, el resultado de meses de planeación y seguimiento.Su fuga de la cárcel en Jalisco ya forma parte del folclore narco en México. La versión más aceptada es que salió escondido en un carrito de lavandería.Como sea, durante estos trece años se volvió una obsesión para investigadores y agentes a ambos lados de la frontera.Se cierra el cercoEn los últimos días, de los rumores se pasó a los indicios.Y en la semana en que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, visitó México para la cumbre de mandatarios de América del Norte, las noticias empezaron a sucederse con rapidez.El lunes, luego de operativos de la Policía Federal, la Marina y la PGR en Culiacán -capital del norteño estado de Sinaloa- y Tijuana (Baja California), se informó la captura de Joel Enrique Sandoval Romero, alias “El 19”, jefe de sicarios del cártel de Sinaloa.En el operativo, realizado el 13 de febrero, fueron detenidas otras nueve personas, todas ellas señaladas como asesinos al servicio de la organización criminal de “El Chapo”.Dos días después, también en Culiacán, se detuvo al siguiente en la lista, alias “El 20” o Jesús Peña, a quien se describió como el jefe de seguridad de Ismael “El Mayo” Zambada, quien reemplaza a “El Chapo” Guzmán como líder.Quienes manejaban los hilos de las operaciones sabían que el cerco sobre Guzmán Loera se estaba estrechando. Los periodistas de la región también notaron que algo importante estaba pasando en Sinaloa.Una reportera relataría que la llegada de elementos de la Marina a Culiacán mostraba que algo grande estaba ocurriendo, pues sólo van a la ciudad “para alguien pesado”.El hecho de que los efectivos de la Marina se quedaran en un búnker en Culiacán, dijo la periodista, sólo confirmó las sospechas.Esta misma semana otro operativo mostró la dirección en la que buscaban las autoridades: la casa de Griselda López Pérez, ex esposa de “El Chapo”, también fue allanada.Los operativos realizados entre el 13 y el 17 de febrero fueron contra “domicilios en los que acostumbraba a estar” el capo. “En algunos de ellos, inclusive -lo que dificultó la detención- se encontró que estaban conectados por medio de túneles con siete casas, ubicadas no sólo por túneles sino utilizando también el propio drenaje de la ciudad”.“Las puertas de las casas en las que se intervino estaban reforzadas con acero y eso hizo que los minutos que nos tardamos en abrirlas sirvieran para el escape por los túneles”, reveló Murillo Karam.El operativo final se llevó a cabo en un condominio de dos torres.El hombre había llegado sólo dos días atrás y sin custodia. Antes de las siete de la mañana, integrantes de la Marina sacaron del lugar a varias personas en paños menores y las llevaron hasta un helicóptero que esperaba a unos 30 metros. Terminaban así trece años de búsqueda. Su influencia en Misiones y el NEAYa en mayo de 2011, como publicó en ese momento PRIMERA EDICIÓN, la prensa mexicana había afirmado que el Cártel de Sinaloa liderado por “El Chapo” Guzmán había ampliado su campo de operaciones hacia las provincias más pobres del norte argentino, entre ellas Misiones, y había establecido centros de producción, acopio y distribución de drogas. El Diario de México afirmaba en un extenso informe -basado en datos oficiales- que, arropada por algunos cultos de distintas creencias religiosas de la región, “esta organización ha logrado mantenerse a salvo de operativos policíacos y desde hace años se ha vinculado con algunas de las comunidades locales, que le brindan la protección que requiere”.El modus operandi gracias al cual el Cártel de Sinaloa ha podido desplazarse y trabajar en Argentina “tiene como uno de sus ejes a estos cultos”, sostenía entonces el especialista e investigador del Instituto Tecnológico Autónomo de México, Edgardo Buscaglia, al ser consultado por el citado matutino en aquella fecha. Argentina fue elegida por “El Chapo” para “diversificar sus posiciones” y “minimizar riesgos”.





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