El oficialismo se impuso en doce provincias, los partidos que conforman el Frente Progresista lo hicieron en seis, el peronismo disidente se impuso en tres distritos, el PRO lo hizo en la capital en tanto que un histórico partido provincial retuvo otra provincia. Así, el oficialismo se impuso en Chaco, Entre Ríos, Formosa, La Pampa, La Rioja, Misiones, Río Negro, Salta (senadores), San Juan, Santiago del Estero, Tucumán y Tierra del Fuego.Socialistas y radicales se adjudicaron triunfos en Santa Fe, Santa Cruz, Corrientes y Mendoza. Los peronistas enfrentados a la Casa Rosada tuvieron victorias en Buenos Aires, Córdoba y Chubut, lo que se suma a victorias opositoras del PRO en capital y del Movimiento Popular Neuquino en esa provincia.Así, los candidatos del Gobierno nacional sufrieron reveses en los principales distritos de la Argentina, pero el resultado igual les permitía al Frente para la Victoria y aliados mantener mayoría propia en ambas cámaras legislativas, lo cual será clave para los poco más de dos años de mandato que le quedan a la presidenta Cristina Kirchner.Escrutado el 98% de las mesas a nivel nacional en la categoría de Diputados, el Frente para la Victoria obtenía el 33,1% de los votos (132 legisladores), el radicalismo y aliados el 21,3% (54), el Frente Renovador el 17% (19) y el PRO el 9% (18), entre otros. En distrito bonaerense el Frente Renovador liderado por Massa obtuvo el 43,9% (16) de los votos, mientras que el Frente para la Victoria que llevaba como primer candidato a Martín Insaurralde cosechó el 32,1% (12), el Frente Progresista, con Margarita Stolbizer, el 11,8% (4), Unidos por la Libertad, 5,4% (2) y el Frente de Izquierda, 5% (1), lo cual permitía que Néstor Pitrola entrara a la Cámara baja.Con estos resultados a nivel nacional, el Frente para la Victoria logra mantener su mayoría autónoma y ajustada en la Cámara de Diputados: con el esfuerzo de propios y aliados, la bancada kirchnerista encarará los últimos dos años de mandato de la presidenta Kirchner con 132 escaños, tres más de los necesarios para el quórum estricto.En el Senado, en tanto, la mayoría del oficialismo no estaba amenazada, a pesar de quedarse sin representación en la Ciudad de Buenos Aires, donde perdió la banca de Daniel Filmus, mientras que el PRO lograba por primera vez obtener un bloque propio. Allí, Unión PRO, que llevaba a Gabriela Michetti, obtuvo el 39,2% de los votos y se llevaba dos bancas en el Senado, mientras que Fernando “Pino” Solanas, con 27,6 puntos se aseguraba su plaza dejando afuera de la Cámara alta a Filmus, que con el 23,2% era uno de los grandes derrotados de las elecciones.Los candidatos del Gobierno perdían, además de en la Ciudad de Buenos Aires y en provincia, en Córdoba, Santa Fe y Mendoza, entre otros distritos clave, aunque lograban revertir los resultados adversos de las primarias en San Juan y La Rioja.Pocos minutos pasaron de las 21 cuando se dieron a conocer los números oficiales, que a diferencia de las PASO, cuando a esa hora se conocieron no más del 5% de las mesas, en este caso se había elevado ese número al 26% del total del país, lo que demostró la velocidad del escrutinio y las mejoras con respecto a la elección anterior.En general, las autoridades indicaron que los comicios se desarrollaron con normalidad en casi todo el país. En la Ciudad, la Junta Electoral de la Capital Federal recibió a los apoderados de todos los partidos y alianzas que fueron parte de las elecciones parlamentarias durante una reunión que apenas duró quince minutos y sin cuestiones de relevancia.





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