BUENOS AIRES (Medios digitales). El sacerdote Julio César Grassi, condenado a quince años de prisión por abuso y corrupción de menores, lleva 33 días preso en la Unidad Penal 41 de Campana.Según publicó en su edición de ayer el Diario Perfil, el cura pasa las horas pendiente de todo lo que sucede en la Fundación “Felices los Niños” y ejerciendo sus facultades como sacerdote. La gente que estuvo cerca suyo asegura que superó la depresión de las primeras semanas. Además, “hace “rancho” con Carrascosa”, aseguró un vocero judicial a ese diario. El viudo de María Marta García Belsunce cumple prisión perpetua en el mismo penal.




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