SAN PEDRO. Pequeños productores familiares del paraje Colonia Unida, ubicado en el norte del departamento de San Pedro, sobre la ruta provincial 17, denunciaron el estado de total abandono en que se encuentra el aula satélite de la Escuela 885.El precario establecimiento educativo cuenta con una matrícula de 66 alumnos y un único docente. Además, asisten veinte niños de cuatro y cinco años, cuyos padres iniciaron gestiones hace ya más de dos años para la construcción de un aula destinada a la implementación del nivel inicial.Según explicaron las familias del paraje, si bien la escuela se encuentra en San Pedro, depende administrativamente de la Secretaría Escolar de Bernardo de Irigoyen. Ese hecho dificulta mucho más las gestiones y reclamos de mejoras edilicias y designación de más docentes que permitan mejorar el nivel educativo de los niños.Lamentablemente, esta no es la única escuela de la zona que se encuentra en estado de abandono, sino que son varias las que carecen de docentes, salones y muebles que dignifiquen las condiciones de estudio de los niños. Es por ello que los pobladores se están organizando para fortalecer sus reclamos. Asimismo advirtieron, a través de la Red de organizaciones de Productores y Pueblos Originarios de Misiones, que en caso de no recibir soluciones concretas en lo inmediato, iniciarán medidas de fuerza.Rancho escuelaPresenta una construcción de madera, tipo rancho, sobre pilares. El piso de madera tiene numerosas rendijas por las cuales se cuela el frío, la humedad y la tierra. “La polvareda y el frío traspasa todo, no hay manera de mantener limpio el lugar. Queremos una escuela digna con equipamientos e instalaciones suficientes para que los chicos accedan a una educación de calidad”, manifestó una madre que voluntariamente se ocupa de las tareas de limpieza del salón.Sentarse en silla, todo un privilegioLas mesas y sillas, construidas hace años por los padres, hoy se encuentran deterioradas y resultan insuficientes para la cantidad de estudiantes que asisten a clase. “Los chicos se pelean por quien llega primero para ocupar una silla con mesa para poder participar en la clase”, graficó una madre. Los que no logran una silla deben participar de la clase sentados en el piso, apoyando sus cuadernos en las maderas del suelo e intentando concentrarse entre la incomodidad que genera el aire frío o el polvo que entran por las rendijas.La escuela cuenta con una computadora, la cual fue donada por sus “padrinos” de Buenos Aires. A pesar de que el equipo es de tecnología y software obsoletos, los chicos hacen filas para poder adquirir conocimientos básicos de informática.Las promesas de siempreHace varios años los padres vienen insistiendo a las autoridades del Gobierno municipal y provincial sobre la necesidad cada vez más urgente de mejorar las condiciones de estudio de sus hijos.Tras las insistentes notas y pedidos formales elevados han visitado el paraje la supervisora institucional, el director del Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (Iprodha), Oscar Gandulla; el ministro de Salud Pública Oscar Herrera Ahuad; el intendente de San Pedro, Miguel Dos Santos; la senadora nacional Sandra Giménez; y la diputada provincial Lidia Batista. Todos se comprometieron ante las familias a realizar acciones concretas para mejorar las condiciones de la escuela, acción que a la fecha no se ha concretado.Los padres se mostraron preocupados por el bajo nivel educativo con que concluye un nuevo ciclo escolar para los niños del paraje. “No es culpa del maestro que mi hijo no sepa leer, en estas condiciones él no puede enseñar; un dato que demuestra esta realidad es que hoy de nuestra colonia sólo un joven continúa sus estudios secundarios”, expresó un poblador.





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