BRASILIA. Frente al creciente malhumor social en la zona de afectación de las pretendidas represas de Garabí-Panambí, la compañía estatal brasileña Eletrobras emitió un comunicado expresando que la construcción de la represa aún no está decidida, que ello dependerá de las consultas a la población local y que en caso de realizarse la obra se respetarán estrictos estándares ambientales para evitar daños al medio ambiente.En los últimos meses hubo numerosas actividades de vecinos de la región y organizaciones ambientalistas, muy inquietas ante la posibilidad de que las obras arranquen en los próximos años. Uno de los eventos que mayor presión generó en Brasil fue la Jornada Mundial de Afectados por Represas, en São Paulo.A través de un comunicado, Eletrobras manifestó que los planes de la iniciativa, que se desarrolla en conjunto con la compañía argentina Ebisa, darían prioridad a la fase de consulta a los habitantes locales.El compromiso formó parte de una actualización sobre la planta de US$ 5.200 millones. La entrega del informe transcurre luego de que otros proyectos hidroeléctricos a gran escala en Brasil, como Belo Monte (11,2GW) y Teles Pires (1,8GW), enfrentaran constantes amenazas legales de fiscales públicos y la oposición de ambientalistas y activistas.“No se ha tomado una decisión sobre la construcción de los embalses. Esto dependerá del diálogo con la comunidad”, señaló el director de generación de Eletrobras, Valter Luiz Cardeal de Souza.“Todo se hará dentro del marco legal. Brasil cuenta con unas de las leyes sociales y ambientales más estrictas del mundo. La misma rigidez se usará para los estudios en ambos países”, agregó el funcionario.El complejo Garabí-Panambí, está planificado entre los estados de Argentina y Brasil, sobre el río Uruguay, frente a las provincias de Misiones y Corrientes. Contempla dos represas, una en cada provincia, con potencia de 1,1GW. Se proyecta iniciar los trabajos en el 2016, en tanto que la puesta en marcha del complejo está programada para el 2020.Pero antes se debe cumplir con una ley provincial que obliga al Poder Ejecutivo de Misiones a convocar a un plebiscito para que la población provincial exprese si está de acuerdo o rechaza este tipo de emprendimientos hidroeléctricos.Vale recordar que en 1996 se realizó una consulta similar por la represa de Corpus, que era impulsada en aquel momento sobre el río Paraná, y cuyo resultado fue en contra de la construcción por más del 80% de los votos.




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