BUENOS AIRES (DyN). El arquero Agustín Orión admitió ayer que el “festejo” por la victoria en el clásico sobre River tiene una dimensión especial por el entorno y los problemas que envolvieron al plantel “Xeneize” durante la semana previa al choque en el Monumental.“Este clásico se festeja: sin hinchas visitantes, los problemas que se presentaron en la semana, los que se dieron en el partido, el rival…para nosotros es muy festejado y ganarle a River en su cancha y con un desarrollo del partido no muy favorable para nosotros”, describió Orión, al punto de definirlo como “un clásico raro”.El arquero integrante del seleccionado admitió que todavía tenía la “adrenalina arriba” por lo cual durmió poco tras la victoria en el Monumental.“Uno por ahí no se da cuenta la importancia que tiene jugar un partido de semejante magnitud, vivir una semana especial, la despedida de la gente en el hotel que fue impactante y después jugar con todo el publico en contra y lograr un resultado positivo es muy valorado por nosotros y todo el mundo Boca”, expresó el arquero. “Teníamos muchos lesionados, cuestiones extrafutbolísticas -por el fallecimiento del suegro del Cata Díaz, enfermedades raras -por las paperas de dos futbolistas- que no se dan a menudo y todos los días nos despertábamos con algún problemita”, contó.




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