ANDRESITO. Cuando la Policía logró ingresar en el inmueble, encontró a la mujer sentada en el suelo, junto al cuerpo de su ex pareja que aún conservaba el cuchillo clavado en el pecho. Estaba en estado de shock, con la mirada perdida y clavada en un punto indeterminado.Eran alrededor de las 21.30 del martes 7 de mayo cuando los uniformados lograron ingresar en el inmueble, después de forzar una ventana.Con el devenir de los días, el juez de Instrucción 3 de Puerto Iguazú, Juan Pablo Fernández Rissi, entendió que la imputada había actuado en defensa propia y dictó su sobreseimiento.Curiosamente, el mismísimo defensor de la acusada apeló la decisión del magistrado con el argumento de que no se trató de un homicidio sino de un suicidio.A casi cinco meses de aquel episodio, el Tribunal de Oberá confirmó lo actuado por el juez Fernández Rissi y falló a favor del sobreseimiento de la sospechosa.La decisión fue una de las últimas resoluciones adoptadas por ese Tribunal en materia de apelaciones, porque de ahora en más todos los recursos de objeción irán a parar a la flamante Cámara de Apelaciones en lo Penal y Correccional con ámbito en todo el territorio provincial.Fuentes consultadas por PRIMERA EDICIÓN indicaron que el expediente regresó ayer al Juzgado de Instrucción 3 de Puerto Iguazú, que deberá notificar a las partes sobre la resolución adoptada por el Alto Cuerpo.El caso tuvo un trasfondo sentimental. Testigos de la causa indicaron que la relación entre los jóvenes era tormentosa. De hecho, fue el muchacho, de 24 años, quien decidió irse de la casa que compartía con su pareja.Aquella jornada del 7 de mayo pasado, la mujer fue hasta el inquilinato donde vivía la víctima.Al parecer, el desenlace fatal habría estado precedido de una fuerte discusión que terminó en tragedia.Las marcas de intento de ahorcamiento y de violencia en el rostro que presentaba la muchacha habrían inclinado la balanza hacia la calificación de homicidio en defensa propia.





Discussion about this post