APÓSTOLES. Hay que visitar Apóstoles por estos días para entender porqué este pueblo lleva el mote de Ciudad de las Flores. Diseminadas por especies que florecen en distintas tonalidades, las variedades vegetales que adornan las avenidas principales y algunos puntos estratégicos de la ciudad, conforman en tiempos de floración un plácido espectáculo natural. Desde hace un par de semanas, Apóstoles luce orgullosa el florecimiento de sus lapachos amarillos, encanto apreciado tanto por los lugareños, como por ocasionales visitantes que no dudan en llevarse como recuerdo alguna foto sacada con el celular, inmortalizando el esplendor amarillo. El nombre científico de esta especie, conocida como lapacho amarillo o de flor amarilla, es Tabebuiaamarill, y pertenece a la familia de las Bignoniáceas. La planta es originaria tanto del nordeste argentino, como del sur de Brasil y Paraguay.Al hacerse árbol, normalmente el lapacho amarillo no supera los siete u ocho metros de altura de follaje. Sus hojas compuestas, con cinco folíolos (piezas separadas del limbo de una hoja), y en época, flores amarillas de unos seis centímetros de largo, dispuestas en inflorescencias terminales. Su multiplicación se da por semillas, las que no requieren ningún tratamiento especial y se siembran a fines de invierno o principios de primavera.Una planta nobleRaquel Sosa es ingeniera agrónoma, amante de las plantas, y desde hace 32 años responsable del vivero municipal de Apóstoles, donde se siembran y preparan los ejemplares que nutren las plazoletas y espacios públicos del pueblo. Hace siete años, por una iniciativa suya, se plantaron en diversos lugares lapachos amarillos que hoy lucen florecidos. Consultada por PRIMERA EDICIÓN, recordó que “son plantas que se colocaron hace unos siete años. Lo que ocurrió fue que mi marido me trajo una vez una fotografía de lapachos amarillos que estaban floreciendo en Virasoro. Me entusiasmó la idea de poder plantarlos acá y llevé la propuesta al municipio. Hicimos una primera experiencia en la plazoleta de la Cruz de los Milagros y los resultados están a la vista, fueron excelentes, quedan realmente hermosos cuando florecen”. Sobre la floración actual de los lapachos amarillos, Sosa indicó que “empezaron a florecer hace una semana y media; suelen tener flores durante un mes entero, y solo una vez al año. Es una planta muy noble, que no necesita de grandes cuidados”. DemandaPor esta época en que los lapachos lucen en su máximo esplendor, son muchos los vecinos de Apóstoles que acuden al vivero municipal en busca de plantines de lapacho amarillo para disponerlos en sus veredas o jardines. “A la gente les gusta y cuando están florecidos se acuerdan de venir a solicitar ejemplares. Gracias a Dios tenemos suficientes mudas y podemos hacer frente a la demanda”, sostuvo la ingeniera agrónoma. “Más allá de la belleza de sus flores, es bueno tener en cuenta que los lapachos amarillos son especies que no tienen un gran follaje, es decir, no aportan mucha sombra, pero sí mucha belleza y además de un buen pozo al plantarlas y de un buen abonado, no necesitan condiciones especiales. Y lo bueno es que comienzan a florecer desde muy pequeñas”, agregó. De cara a la primaveraSegún el cronograma de la naturaleza, pero también de acuerdo a la disposición que tomó el plan de forestación de especies nativas en Apóstoles, de cara a la primavera, tras el florecimiento de lapachos amarillos, irradiarán las también amarillas flores de las cañas fístolas, diseminadas en varias zonas de la localidad. Luego será el turno del jacarandá y sus flores celestes, que coincidirá con la floración de las carobas, cuyas flores son también de tonalidad celeste. En tanto, desde el vivero municipal siguen trabajando esforzadamente en la siembra de especies que completarán un circuito de colores diversos en los cuatros puntos cardinales de ésta, la Ciudad de las Flores.




Discussion about this post