POSADAS. La semana pasada fueron encontrados cerca de treinta objetos de la vida cotidiana del pasado capitalino. El hallazgo, que podría ser de gran importancia arqueológica, ocurrió en el sector playa de estacionamiento de la casa de Gobierno. Sucedió mientras un grupo de obreros de una empresa se encontraba realizando excavaciones en el sistema de desaguadero y apareció una variedad de utensilios que se pueden ver en las fotos, como tejas musleras, mango de plancha de hierro, herraduras, rastrillo, distintos frasquitos de vidrios, entre otros.Todavía no trascendió públicamente cuál será el destino de lo encontrado, no obstante ahora, funcionarios de Patrimonio evalúan la posibilidad de someterlos a un peritaje para determinar su valor y antigüedad, a la vez que estarían analizando restaurarlos con el fin de ponerlos en exposición para el público. Inclusive se habla de que podrían ser colocados en un museo que podría funcionar en la Villa Cultural de la costanera.Oficialmente todavía no hay un inventario de los elementos rescatados, pero podrían ser más de treinta de uso cotidiano, como por ejemplo francos de perfumes muy antiguos, planchas de hierro, herramientas de arado y otros. Otros hallazgos de revueloSegún comentarios, cuando se construyó la parte nueva del colegio privado situado en las calles Buenos Aires y Bolívar también se habían encontrado objetos muy antiguos, pero hasta el día de hoy se desconoce su destino. Hace algunos años, en la sede del Concejo Deliberante Municipal, puntualmente en el área donde hoy se encuentra el hall de recibimiento, se había encontrado la lápida de una niña de diez años. “Cuando en el Concejo Deliberante se hicieron arreglos en el edificio central se encontró una lápida perteneciente a Hilda Fernicola, hija del dueño de la panadería del mismo nombre, en Colón casi Bolívar. Actual entrada al shopping por Colón. Muerta por la peste bubónica”, recordó Leonardo Duarte, propulsor de Posadas del Ayer, ferviente defensor de la memoria colectiva y conservación del patrimonio de Misiones. Luego de encontrarla, trasladaron la lápida al panteón familiar. La niña pertenecía a la familia Fernicola, propietaria de la panadería donde se inició un brote de cólera que afectó a la pequeña.Lo noticia había conmocionado a la opinión pública local, ya que también se buscó el cuerpo de la menor. Luego se descubriría que sólo estaba la lápida porque sus restos estaban en el cementerio.Algo similar ocurrió cuando se remodeló la plaza 9 de Julio y los obreros dieron con restos de huesos; se pensó que eran humanos pero no. Resultaron ser de animales bastante antiguos, conclusión a la que llegaron los expertos mediante pruebas de carbono 14. Duarte también rememoró cuando se rescataron las viejas baldosas de lo que fue el Parque Japonés, actualmente en el parque paraguayo.Por calle San Martín también se habían encontrado restos de baldosones de principios de 1900, pero que luego fueron tapados por los obreros que hasta este momento se encuentran trabajando en la refacción de Casa de Gobierno.




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