BUENOS AIRES (NA y Redacción Central). Renzo Salvatore Antonelli, el niño correntino que fue trasplantado del corazón hace dos meses tras sufrir una grave miocardiopatía, falleció ayer en el Hospital Garrahan de esta capital, donde se encontraba internado.La triste noticia fue confirmada a la prensa ayer a la mañana por Nelly, su abuela, quien agradeció el apoyo que recibió toda su familia desde que se conoció el caso.“En nombre de Renzo y de la familia, gracias por estar siempre, por tantas oraciones. Gracias por tanto amor”, indicó la abuela del niño.El pequeño estuvo conectado a un corazón artificial por siete meses hasta la operación, dos meses atrás, como consecuencia de una enfermedad congénita, pero no resistió.Renzo se encontraba muy grave desde el martes, luego de padecer una serie de paros cardíacos en los últimos días que habían debilitado su salud. El niño correntino nació con una miocardiopatía congénita y luego de haber estado conectado varios meses a un corazón artificial, fue trasplantado el 2 de junio. El posoperatorio fue complicado, ya que la adaptación al nuevo órgano no se concretaba, lo que llevó a los médicos a pensar en la necesidad de un nuevo trasplante. Sin embargo, su cuadro cambió de un día para otro y su organismo aceptó el nuevo corazón.Tristeza generalizada Pero la evolución se complicó y en las últimas semanas se agravaron otros problemas de salud que le provocaron varios paros cardíacos, el último, el más grave de todos, generó un daño neuronal muy grande y sus familiares habían adelantado que se estaban preparando para lo peor. La causa Renzo recorrió todo el país y el mundo y provocó mensajes de apoyo de miles de personas en las redes sociales, entre ellas muchos famosos, inclusive Diego Maradona, quien esta semana mostró un cartel deseándole una pronta recuperación.Ayer, su muerte, fue llorada por todo un país. Su muerte fue el segundo tema más hablados en Twitter. En el sitio de Facebook “Todos por Renzo Salvatore”, las expresiones de dolor colmaron el muro. En muchos casos, acompañados de un mensaje que especialmente ahora hay que recordar: “donar órganos salva vidas”. Seba, en terapia pero estableEn tanto, Sebastián Benítez, el niño posadeño de ocho años que espera un corazón para ser trasplantado, sigue en terapia intensiva del Hospital Garrahan, pero los médicos ya lograron regularizar su ritmo cardíaco. Su hermana Carolina y su papá Alberto aún no le contaron sobre la muerte de su pequeño amigo Renzo porque, según confiaron a PRIMERA EDICIÓN, Seba está en un estado depresivo y saben que esta triste noticia lo afectará mucho. “Seba llora por todo, está muy sensible, todo le hace mal…está muy cansado”, contó ayer en un susurro su hermana Carolina. Seba está conectado a un corazón artificial extracorpóreo desde agosto del año pasado. Son momentos difíciles para esta familia posadeña cuyo jefe de hogar, Alberto Dávalos, se ganó su vida vendiendo Quini 6 hasta que hace dos años diagnosticaron al pequeño Sebastián una cardiopatía congénita. Hace casi dos años “viven” en el Garrahan.





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