POSADAS. En Misiones, el 60% de los bebés de un mes de vida se alimenta en forma exclusiva con leche materna, mientras que el 40% restante ya recibe leche maternizada como complemento o único alimento. Esta situación y la disminución de la lactancia materna se incrementa a medida que los niños crecen. Apenas el 30% sigue tomando la teta materna como único alimento a los seis meses de vida. Datos que son similares en el resto del país. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses del bebé y extenderla hasta los cuatro años del niño, con la correspondiente incorporación de alimentos y agua a partir de los seis meses. ¿Por qué las mamás no dan la teta en forma exclusiva a sus bebés hasta los seis meses? Sobre estas cuestiones y otras referidas a la lactancia habló PRIMERA EDICIÓN con las integrantes del Comité de Lactancia del Hospital Materno Neonatal, las médicas neonatólogas Fanny Almeida y Liliana Gómez, la licenciada en Nutrición Adriana Lissi Hardaman y la enfermera Nélida Aguirre.“Muchas madres empiezan a dar a sus hijos leche maternizada porque creen que la teta no los llena. Eso es un mito, cada mamá fabrica la leche que su bebé necesita. Otra creencia -falsa- que también influye es equiparar la idea del bebé gordito con la del bebé saludable y algunos sostienen que la leche de vaca alimenta mejor que la de las madres”, detalló la neonatóloga Gómez. Madres trabajadorasSegún advirtieron las profesionales, el regreso de las madres al trabajo es una de las causas más frecuentes que llevan a sacarle la teta al bebé. El problema no es que la mujer trabaje sino que la legislación no acompaña el proceso de maternidad y lactancia de modo de facilitar a la madre y a su bebé cumplir con las recomendaciones de la OMS: amamantar en forma exclusiva hasta los seis meses y hasta los cuatro años como complemento junto a otros alimentos. Así, mientras que en Misiones las empleadas públicas tienen licencia por maternidad por cuatro meses (no seis meses, como recomienda la OMS), las trabajadoras del sector privado tienen noventa días y las monotributistas contratadas por el Estado apenas treinta. Salvo unas pocas excepciones, tampoco cuentan las empresas del Estado ni las del sector privado con guarderías que permitan a las madres trabajadoras utilizar los dos períodos de media hora previstos en cada jornada laboral para dar la teta a sus bebés. En la práctica, esa hora diaria para amamantar se utiliza para retirarse antes del trabajo, pues la distancia del puesto laboral y el hogar no permite otra cosa. Otro inconveniente que deben sortear las madres trabajadoras que quieren amamantar es la escasa oferta de guarderías maternales y el horario reducido de las mismas. “Primero es difícil conseguir un lugar, incluso en las guarderías privadas; y si lo lográs resulta que el horario en que podés dejar a tu hijo es muy diferente al de tu trabajo. Incluso en el Parque de la Salud, donde se trabaja las 24 horas los 365 días del año, la guardería, que es exclusiva para los trabajadores de la salud, funciona hasta las 22, de lunes a viernes”, destacaron las médicas neonatólogas. Según indicaron, “hay provincias argentinas que ya incluyeron en su legislación los seis meses de licencia materna a fin de adecuarse a las recomendaciones de la OMS. En Misiones todavía nos está faltando esta actualización en la legislación, ojalá esta Semana Mundial de la Lactancia sirva también para concientizar sobre esta cuestión”. El mejor alimento Los beneficios de la leche materna para el bebé son muchos e importantes. “Con la leche materna, el bebé recibe su primera vacuna, pues la madre le transfiere todos los anticuerpos que formó durante su vida. No nos olvidemos de que el bebé comienza a fabricar sus propios anticuerpos recién a partir de los seis meses. Al amamantar a nuestros hijos les estamos dando células vivas que sirven como antibióticos ante una infección, obviamente ninguna de estas bondades la tiene la leche maternizada”, destacaron las especialistas.En tanto, según remarcó la licenciada en Nutrición Hardaman, “no se debe dar agua ni otros líquidos antes de los seis meses de vida porque la leche es suficiente. Al amamantar, la leche pasa por dos fases, la primera es una leche más líquida, que es para hidratar al bebé; y la segunda, más espesa, para alimentarlo. Por eso es elemental dar la teta en un tiempo adecuado, porque puede pasar que el bebé no aumente de peso porque no se lo amamanta el tiempo necesario”. Otro beneficio es el afectivo, “yo llamo el minuto de oro al primer contacto que tiene el bebé con su mamá después de nacer. Nosotros no dimensionamos aún el beneficio que tiene ese contacto físico con su mamá para el recién nacido; es el primer contacto con el mundo exterior y lo marcará en sus relaciones futuras. Por eso, en el Hospital Materno-Neonatal colocamos dentro de la primera hora de nacido el bebé al pecho de su mamá. También estamos tratando de que el bebé quede con su mamá también en sala de parto, aunque a veces se dificulta porque somos una maternidad con muchos partos”.




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