POSADAS. Dos delincuentes en moto interceptaron a una comerciante y tras destrozar uno de los vidrios de la puerta del acompañante de su camioneta se apoderaron de 200 mil pesos en efectivo. El atraco fue perpetrado ayer a las 13.30 en la intersección de las calles Comandante Miño y Florencio Sánchez de esta capital. La damnificada, de 33 años, intentó perseguir en su vehículo Ford Ranger Limited a los motochorros, pero al llegar a la esquina de las avenidas López y Planes y uno de ellos -el acompañante- le exhibió un arma de fuego tipo revólver a modo de amenaza y luego le efectuó dos disparos que por fortuna no le acertaron, por lo que la atemorizada mujer desistió de continuar siguiéndolos. La comerciante, quien tiene un local en el Mercado Central, ubicado en el barrio de Miguel Lanús, radicó luego la denuncia ante la Policía. Desde la fuerza en un primer momento se informó que durante el hecho los autores del ilícito se habían alzado con unos 20 mil pesos, no obstante la víctima y sus familiares ampliaron la denuncia anoche y detallaron que en total los malvivientes se llevaron 200 mil pesos en efectivo, tarjetas de crédito y chequeras. Además, contaron que dicho dinero había sido extraído de una entidad bancaria momentos antes. “Es evidente que me siguieron”, le habría dicho la comerciante a la Policía. Se supo que los malandras se movilizaban en una motocicleta de 150 cc., negra y que el sujeto que rompió el vidrio llevaba puesto un casco protector y campera roja. “Tardanza policial”Un hermano de la víctima dijo a PRIMERA EDICIÓN que el 911 tardó en responder. “Mi hermana me avisó por teléfono que la habían asaltado, entonces tomé mi vehículo e intenté dirigirme lo antes posible a la zona para tratar de dar con los delincuentes, pero lamentablemente lograron escapar. Mientras tanto probé llamar al 911 y no me contestaban, era desesperante como tardaron en responder a mi llamado de emergencia”, relató el joven, quien también trabaja en el Mercado Central de esta capital. Luego el muchacho afirmó que “estamos muy atemorizados porque esto se trató de una salidera, de algo planificado y por la misma banda. Sabemos que hubo al menos cuatro asaltos donde estuvo involucrada esa motocicleta negra. El anterior robo a mano armada fue en la zona Sur hace poco (ver recuadro), y creemos que, por las características de los ladrones y de la moto en la que se movilizaban, se trató de los mismos autores. Existe mucha preocupación por parte de los trabajadores del Mercado Central, quienes cada madrugada comenzamos nuestras labores diarias y nos ganamos con mucho esfuerzo cada centavo”. Se cree son los mismos Para los investigadores policiales no es casual que en el atraco de ayer, donde resultó víctima una comerciante del Mercado Central, se haya utilizado por parte de los delincuentes el mismo modus operandi que en un reciente robo a mano armada, donde el damnificado también resultó ser un empleado de ese complejo comercial, ubicado en el barrio de Miguel Lanús. Fuentes judiciales y policiales confirmaron a este Diario que “se trató de una salidera porque los ladrones evidentemente tenían conocimiento e información de los movimientos financieros de la mujer”. El hecho tiene casi directa vinculación con el asalto que sufrió un empleado del citado Mercado el pasado 24 de julio, también a plena luz del día. En esa ocasión dos delincuentes se alzaron con 32 mil pesos en efectivo tras amenazar con un arma de fuego a la víctima. Eran las 15 y el hombre estaba en una parada de colectivos situada en la intersección de las avenidas Cocomarola y Cabo de Hornos. De acuerdo a los dichos del damnificado, de 33 años, a esa hora se hallaba esperando un colectivo, cuando fue sorprendido por un desconocido, quien a punta de pistola le exigió la entrega del dinero que llevaba en uno de sus bolsillos, agregó un portavoz. Luego de apoderarse del botín, el malviviente corrió unos metros hacia donde lo aguardaba un cómplice, a bordo de una motocicleta. Según se supo, los ladrones escaparon en una moto de unas 150 cc., negra. La víctima, quien no sufrió lesiones a manos de los peligrosos motochorros, habría dicho que el dinero era de su patrón, quien tiene un puesto de ventas en el Mercado Central de Posadas.




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