ELDORADO. Ayer al mediodía el expediente por el caso Liani Itatí Piñeiro (18) ingresó oficialmente a las oficinas del Juzgado de Instrucción 1 de esta ciudad. Por estas horas la causa ya es analizada por el juez titular de esa dependencia, Roberto Saldaña. A poco más de un año del crimen que sacudió a gran parte de la provincia, se cree que una de las primeras medidas que ordenará el magistrado eldoradense será la exhumación del cuerpo de la víctima y del sindicado como autor del hecho. De esta manera se dará cumplimiento a un pedido de la defensa de las familias de ambos involucrados para una nueva autopsia y que es materia pendiente en la resonante causa. El cadáver de Liani Itatí apareció el 12 de julio del año pasado en un descampado del barrio Progreso de Puerto Esperanza. El único detenido por el homicidio, Hernán Céspedes (18), al que en forma contundente apuntaron evidencias genéticas y testimoniales, se quitó la vida horas antes de declarar en un calabozo de Puerto Iguazú. El trágico episodio del suicidio del acusado tiñó de negro una impecable investigación. Por ese hecho se iniciaron las averiguaciones pertinentes en la Policía, quedando prácticamente probado que Céspedes, de 18 años, no fue requisado antes de ser alojado en una de las celdas de la Unidad de Resguardo y Custodia de Detenidos, dependiente de la UR V de Puerto Iguazú. Las evidencias contra CéspedesEl joven fue arrestado apenas tres días después del hecho, sindicado como presunto responsable del homicidio. Poco después en contra del muchacho no sólo surgieron pruebas científicas, consideradas de certeza por la Justicia, como su ADN, sino otras de carácter declarativas y elementos secuestrados en distintos allanamientos. Por ejemplo, el testimonio de la novia, quien en un principio dijo que estuvo con él la noche del crimen y después se contradijo, negándolo. El cuerpo forense halló restos de tejido humano debajo de las uñas de la víctima. El examen genético de ese material estableció que el ADN correspondía a Céspedes. También había sangre de la chica en la moto y en algunas prendas de vestir suyas, todo con su correspondiente comprobación científica. Idas y venidas en la causaLa causa comenzó a ser investigada por el juez de Instrucción 3 de Puerto Iguazú, Juan Pablo Fernández Rissi, quien posteriormente y al verse afectado por lo que señaló en un escrito como aseveraciones falsas e “injuriosas”, principalmente al ser vinculado con funcionarios políticos (por parte de la defensa de una de las familias de los involucrados), decidió inhibirse. Luego el expediente fue a manos de un juez civil y comercial de Puerto Iguazú, Ricardo Gerometta, quien recientemente pidió licencia médica y remitió las actuaciones al Tribunal Penal 1 de Eldorado, que primero (y cumpliendo las normativas de subrogación vigentes), remitió el caso a un defensor oficial de Puerto Iguazú, quien el pasado lunes la rechazó en virtud de que ya había tomado parte en la investigación judicial. Fue entonces que ayer al mediodía el mencionado Tribunal resolvió, siempre teniendo en cuenta las mismas normativas, que la competencia y jurisdicción de la causa sea a partir de ahora responsabilidad del Juzgado de Instrucción 1 de la ciudad de Eldorado.




Discussion about this post