WASHINGTON, Estados Unidos (AFP-NA). Los negociadores israelíes y palestinos acordaron volver a reunirse en dos semanas, con el objetivo de alcanzar un acuerdo final en nueve meses, dijo ayer el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, a periodistas.Las dos partes se reunirán ya sea en Israel o en los Territorios Palestinos y “nuestro objetivo será” alcanzar un “acuerdo sobre el estatus final en el transcurso de los próximos nueve meses”, dijo Kerry a los periodistas, luego de que israelíes y palestinos pusieran fin a un bloqueo de tres años en las negociaciones.El presidente estadounidense Barack Obama, recibió ayer a los negociadores israelíes y palestinos, en el segundo día de la reanudación del diálogo directo que la parte israelí consideró “positivo”.La reunión entre Obama, la ministra israelí de Justicia, Tzipi Livni, y el jefe de los negociadores palestinos, Saeb Erakat, comenzó a las 10, en la Casa Blanca, según un alto funcionario de la Presidencia, y no figuraba en el programa oficial del presidente de Estados Unidos.Estados Unidos exhortó a ambas partes a negociar “de buena fe” para llegar a un “compromiso razonable”. Ambas partes están de acuerdo en discutir durante “al menos nueve meses”, según el departamento de Estado, que se negó a hablar de “plazos”. En todo caso, todos acordaron mantener la discreción sobre el contenido de las negociaciones.Livni se limitó a declarar a la radio pública israelí que se desarrollaban en una “atmósfera positiva”. “Todos los temas están sobre la mesa, pero hemos decidido que lo que se diga en la sala de negociaciones no se difunda afuera”, agregó la ministra israelí.A última hora del lunes, un alto funcionario estadounidense también calificó la cena de “constructiva y productiva”, con “una buen estado de ánimo”, pero no dijo más.La ministra de Justicia no ocultó la existencia de profundas divergencias en el seno del gobierno israelí. “Hay ministros que no quieren llegar a un acuerdo ni oir hablar de la idea de dos Estados; otros ministros son indiferentes pero esperan que no ocurra nada, y otros miembros del Gobierno que quieren llegar al fin del conflicto”, explicó Livni.Hacía referencia a los ministros del ala dura del Likud, el partido del primer ministro Benjamin Netanyahu, y de Hogar Judío, un partido nacionalista, que son hostiles a la creación de un Estado palestino. Livni se refería asimismo al partido de centroderecha Yesh Atid, de Yair Lapid, el ministro de Finanzas, quien hasta ahora no considera que el proceso de paz sea una prioridad.El viceministro de Relaciones Exteriores, Zeev Elkin, uno de los “duros” del Likud, declaró por su lado a la radio pública que tenía “una discrepancia de principios” con Livni. “Cualquier cambio (resultante de un acuerdo) no es necesariamente positivo para la seguridad de Israel, a veces no hace más que empeorar la situación”. Elkin afirmó también que los “palestinos no están dispuestos a hacer la menor concesión” para llegar a un acuerdo.




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