POSADAS. Fotos tomadas en Nemesio Parma dan cuenta del estado de abandono y deterioro en que se encuentran los ferrys Ezequiel Ramos Mejía y Roque Sáenz Peña, catalogados como Patrimonio Histórico Cultural de Misiones. Una verdadera paradoja. “En decadencia absoluta se preserva la historia de los ferryboats a punto de cumplir cien años”, lamentó la ex ferroviaria y ferroaficionada Analía Colaso, hija de Sixto Colaso, un hombre que trabajó mucho para recuperarlos para la provincia. Luego del fallecimiento de Sixto, Analía siguió sus pasos y, más allá de hacer un trabajo silencioso para que Misiones no pierda su patrimonio, también organizó un grupo en facebook para defenderlo. A su vez, la mujer está tratando de reactivar la ONG fundada por su padre con ese fin.De visita en Posadas, Analía Colaso se entrevistó con funcionarios del Gobierno para exponer sus inquietudes, quienes a la vez le permitieron recorrer los antiguos botes, anclados hace casi un año en el puerto de Nemesio Parma y que actualmente no están habilitados para la visita del público. “Principalmente por el estado en el que se encuentran”, confió Analía, quien, sin embargo, no imaginó que estuvieran “en decadencia absoluta”.En la recorrida hizo además una compilación fotográfica, de alrededor de cien postales, que dan testimonio del estado deplorable en el que se encuentran. “Realmente desconocía que el ferry estaba inundado. Al sector donde anteriormente se encontraba el museo no se puede ingresar a causa del agua. Estamos hablando del patrimonio histórico-cultural de la provincia. Realmente muy lamentable”, expresó quien también fue responsable en su momento de conseguir el consentimiento del gremio La Fraternidad para que los botes estén actualmente en manos de Misiones. “Realmente es reprochable ver que se encuentren en ese estado, abandonados, sin siquiera un sereno”, agregó.La recorrida de Analía Colaso incluyó la zona de costanera, donde se encuentra la ex estación de trenes, y se encontró con un panorama de desidia similar, en donde, según sus palabras, había partes rotas de la locomotora que se exhibe en el lugar “que también es patrimonio histórico-cultural porque son únicas”, contó indignada.No obstante, destacó que hubo una rápida acción de los funcionarios del área de Patrimonio a quienes llamó para que constaten la situación, tras lo cual los objetos hallados fueron puestos a resguardo en el nuevo edificio que replica la ex estación de trenes. Para recuperarlosCon un evento público, en octubre se realizará la celebración del centenario del ferry, que cuenta con el aval de la Unión Ferroviaria. Por ese motivo, el 30 de agosto, en coincidencia con el Día del Ferroviario, habrá una reunión en lo que era la explanada de la ex estación. En ese marco se anunciará formalmente el evento que se está organizando para la celebración por los cien años y “se propicien todos los mecanismos y acuerdos para que se ponga en valor este patrimonio”, explicó Analía.Durante la celebración se presentará en sociedad el libro de María Alejandra Alvarez Pochetti.Se trata del trabajo de tesis de esta profesora de Historia, quien se basó en la historia de vida de Vicente Arzamendia y Sixto Colaso (papá de Analía).“Este libro es prueba y expone todo el valor que tienen los ferrys. No es un libro que pretende hacer política, sino solamente dar a conocer todo el valor histórico-cultural que tienen”, contó Colaso.





Discussion about this post