GUARANÍ. Una pesadilla interminable fue la que vivió en la madrugada de ayer un remisero de Oberá, después de ser abordado por dos delincuentes que lo redujeron a punta de pistola y machete, lo maniataron y lo abandonaron en un camino vecinal de Guaraní para robarse la camioneta último modelo que manejaba y el dinero de la recaudación del día.La víctima permaneció abandonada en medio de la oscuridad por casi dos horas, hasta que finalmente logró liberarse de sus ataduras y caminar más de un kilómetro hasta la comisaría del pueblo, donde finalmente radicó la denuncia.Hasta anoche, efectivos de las dependencias de la zona y de la Unidad Regional II, con asiento en Oberá, buscaban intensamente a los malvivientes, que escaparon con una camioneta Nissan doble cabina blanca cero kilómetro.Madrugada de terrorFuentes policiales le contaron a PRIMERA EDICIÓN que todo comenzó alrededor de las 1.30 de ayer, cuando los dos delincuentes se hicieron pasar por pasajeros y llegaron hasta la base de la empresa de remises “RyS”, emplazada sobre calle Santa Fe de Oberá, entre Sarmiento y 9 de Julio, en pleno centro de la ciudad.La pareja de oscuros sujetos se subió a una Nissan doble cabina blanca, modelo 2013, que en ese momento era conducida por un chofer de 47 años.La camioneta arrancó y el trabajador del volante no hizo más de veinte metros hasta el semáforo de Santa Fe y 9 de Julio cuando descubrió las verdaderas intenciones de las personas a las que trasladaba.“Quedate tranquilo, apagá la radio y no hagas nada”, fueron las palabras que le habría dicho el maleante que se sentó en la butaca del acompañante, quien casi como un acto reflejo extrajo de entre sus prendas de vestir un arma de fuego que sería una pistola. Enseguida, el ladrón que se sentó en la parte de atrás extrajo un machete de importantes dimensiones que apoyó en la garganta del remisero.“Vamos para Guaraní”, lanzaron los forajidos, con los ojos turbios y sin ningún tipo de contemplaciones. Al trabajador del volante no le quedó más que conducir esos cinco kilómetros por la ruta nacional 14, hasta llegar al acceso al pueblo.En ese lugar, los delincuentes lo hicieron girar hacia la derecha -es decir, hacia el oeste- por un camino terrado. Luego de transitar por esa vía unos cincuenta metros, ordenaron que se detenga. Preso de un nerviosismo difícil de reproducir con palabras y con la incertidumbre de no saber qué harían con él, el remisero recibió la orden de acostarse en la tierra. Allí, los ladrones tomaron una cuerda y primero le ataron las manos. Después, con sus propias medias, le ataron los pies.Con el chofer totalmente reducido, los malvivientes se subieron a la Nissan y desaparecieron de la escena. Además de la camioneta, se llevaron 360 pesos de la recaudación y el teléfono celular de la víctima. Sin embargo, pocos metros después se deshicieron de la radio de comunicaciones.El remisero permaneció en la intemperie, en plena oscuridad, prácticamente hasta las 3.15. Recién a esa hora logró liberarse de las ataduras en sus pies y caminó poco más de un kilómetro hasta la comisaría de Guaraní, donde contó lo que le había sucedido.Enseguida, efectivos de esa dependencia y de Investigaciones de la Unidad Regional II montaron un operativo para dar con los autores del hecho, al que la víctima describió como jóvenes de tez morocha y cabellos oscuros enrulados.Al cierre de esta edición, los uniformados continuaban tras las huellas de la camioneta Nissan doble tracción, matrícula MHE-708, cuyo paradero era todavía un misterio. Los dos ladrones también eran intensamente buscados. Dijo que un BMW los seguíaUna vez que logró liberarse de las ataduras que le imposibilitaban caminar, el remisero se dirigió hasta la comisaría de Guaraní, distante a aproximadamente un kilómetro del lugar en el que los ladrones lo abandonaron en plena madrugada.El trabajador del volante cruzó la ruta nacional 14 y llegó hasta la guardia de la dependencia, donde enseguida fue asistido por los uniformados.En la denuncia radicada en ese momento, la víctima aportó un dato que podría resultar clave y que tendría que ver con que en medio de la pesadilla se percató de que la camioneta fue seguida por un vehículo marca BMW. No obstante, no pudo aportar mayores datos al respecto. Por el momento, el caso está en manos de los investigadores de la Unidad Regional II y del Juzgado de Instrucción actuante.





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