POSADAS. Sebastián Dávalos, el niño posadeño de 8 años que espera un trasplante de corazón atraviesa horas decisivas. El jueves pasado debieron aplicarle terapia de electroshock, está internado en terapia intensiva en estado grave, y los médicos aseguran que necesita recibir el órgano con urgencia.Se encuentra internado hace un año y medio en el Hospital Garrahan de Capital Federal y desde agosto -es decir hace casi 12 meses- está conectado a un una máquina llamada Berlín, que realiza las actividades vitales que su debilitado corazón no puede hacer. La semana pasada, el niño, tuvo retención de líquidos y se le manifestó una arritmia, la cual mantiene desconcertados a los médicos que hacen todo lo que está a su alcance para mantenerlo estable. La espera se está extendiendo más de lo previsto ya que en todo el país no aparece un donante del órgano que se adecúe a las características de Seba (grupo sanguíneo, tamaño, etcétera). El niño permanece acostado y muy dolorido, señalaron sus familiares.Al desgaste de su cuerpo se suma hace ya varios meses el desánimo del niño y la incertidumbre acerca de cuándo llegará el órgano. Su hermana Carolina (21) lo acompaña permanentemente, lo cual también implica un gran cansancio.A través de las redes sociales se organizan cadenas de oración multitudinarias. Por este medio, familiares y conocidos de Seba llaman a la comunidad a sensibilizarse y recordar la importancia de donar órganos.




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