SAN JOSÉ (Enviados especiales). El extenso predio del Instituto “Pascual Gentilini” fue epicentro de una interesante jornada que se vivió el viernes con la Expo Dinámica 2013, en el marco de la Fiesta Nacional de la Yerba Mate, con la presencia de más de 600 personas que llegaron desde distintos puntos del nordeste argentino.Lo más avanzado en maquinaria y herramientas para el sector yerbatero estuvieron en exposición en el predio ferial del instituto donde además los propios productores tuvieron la posibilidad de compartir y debatir conocimientos con especialistas en el sector agrario recorriendo los yerbales del Gentilini. Allí se abordaron temas como plantación, suelos, fertilización, cosecha, secanza, en todos sus procesos. “Manejo de rama madura y cosecha” fue uno de los temas principales abordados por Valentín Kurtz, director de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria de Cerro Azul.Este proceso, según Kurtz, ha demandado en los últimos tiempos un mayor conocimiento del operario y por lo tanto en eso se ha depositado la preocupación de profesionales del Inta para buscar la forma de hacerle llegar no sólo al productor sino principalmente al podador de la planta de yerba, conocimientos que podrán acompañarlos. Una rama madura “Es aquella que supera los dos centímetros de diámetro y con un color gris intenso a la altura del corte. La rama se encuentra en etapa de ser podada entre 18 y 22 meses, por dar un ejemplo, acá algunas de las plantas de esta hermosa chacra del Gentilini tienen entre diez y doce meses, lo cual significa que entre diez o doce meses más, quedarán listas para poder ser podadas”, detalló el experto. Explicó que al Inta le demandó diez años de ensayo. El mismo está publicado y fue presentado en todos los congresos, “y en todas las charlas que hacemos transmitimos nuestros conocimientos”, dijo Kurtz.El técnico del Inta sugirió que -como no es el productor el que va a cosechar- lo que hay que hacer es juntar a los operarios, capacitarlos y entrenarlos. “Por eso nosotros no hablamos más de tarefa sino más bien hablamos de podador porque el que trabaja acá está podando la planta. Lo que se lleva al secadero es eso: podado de rama madura y cosecha. El tarefero común, tradicional o convencional se encarga de cortar, de amontonar y formar la ponchada; en cambio hoy un podador es distinto al que hace la quebranza”, explicó en declaraciones a PRIMERA EDICIÓN.Y agregó: “Nosotros lo que estamos buscando es humanizar los trabajos porque con este proceso el hombre solamente sacará las ramas y no tiene que estar haciendo mucho más”.Con respecto a la rama pelada que queda en la chacra, explicó que se convierte en materia orgánica. Por ejemplo una rama que fue cortada durante la última cosecha del 2012, en el suelo ya está prácticamente descompuesta y se está convirtiendo en materia orgánica. Este además ayuda a mantener el porcentaje de material orgánico del suelo que demanda el yerbal, mejora la parte física y química del suelo. El mismo material tiene nitrógeno, fósforo y se lo devuelve al suelo. De todas maneras no es lo suficiente por lo que se recomienda fertilizar todos los años, -es decir- reponer lo que se sacó.Hay una relación donde el Inta estudió, que de cada mil kilos secos de tierra se tiene que reponer 24 kilos de nitrógeno y otro tanto de fósforo y potasio. Septiembre es la temporada considerada por el especialista para aplicar el fertilizante y luego en febrero, comienzos de año prácticamente. Y dijo que por eso es importante no sacar todas las hojas para que ellas absorban el fertlizante porque “si se les pela prácticamente, no puede funcionar el producto que se les aplica; por eso es importante este tipo de cosecha”, agregó.Por otro lado, el material que se observa en el suelo aporta su protección contra el sol y el agua en exceso; a su vez proporciona la materia orgánica que se necesita. Entre 50 y 60 años de edad tienen las plantas del yerbal en la chacra del Instituto situado a seis kilómetros de la ruta nacional 14 y centro del pueblo, y todavía está en plena producción. “Lo que se tiene que hacer para tener un buen rendimiento de yerbales es implementar un buen manejo de suelo que va de la mano con un buen manejo de planta”, añadió Kurtz que recorrió una hectárea del predio, cubierto por plantas que ya datan de más de 50 años, y que sin embargo siguen dando sus frutos.La jornada En la jornada tuvieron una intervención clave los profesionales del organismo yerbatero, del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) y del Ministerio del Agro y la Producción de Misiones. También los mismos protagonistas (fabricantes de los implementos, cosecheros, productores) quienes hicieron demostraciones de uso de las herramientas.Los organizadores han hecho posible la habilitación de una zona dinámica con demostración de maquinarias, implementos y herramientas sobre una plantación de yerba y una estática para algunas empresas de fertilizantes, ponchadas, camiones con distintos tipos de guinches de carga, y otras herramientas de vanguardia en el sector. También hubo implementos facilitadores de la cosecha, nuevas líneas de tijeras electrónicas y neumáticas, tarefeadoras mecánicas, por nombrar algunos.La Expo Dinámica 2013 es una de las variantes que este año incorpora la Fiesta Nacional e Internacional de la Yerba Mate. En esta oportunidad, los cientos de participantes tuvieron la posibilidad de presenciar por primera vez la innovadora máquina cosechadora, que fue fabricada por un emprendedor chaqueño. El pequeño cosecheroLa creación de una maquinaria que marcó una etapa importante para el cosechero, fue la del tractor cosechador, construido por la empresa Jenssen SA con su sede central en la ciudad de Resistencia, Chaco. Su propietario, Gustavo Jenssen, contó en diálogo con este medio, cómo surgió la idea de fabricar una máquina que llega a agilizar incluso hasta en un 40% la labor de un cortador. “Hace un año y medio presentábamos una idea de equipo yerbatero que lo pudimos concretar a los pocos meses con una conocida yerbatera correntina, uno de los primeros desarrollos que ya está funcionando”, detalló.“Estamos presentando esta máquina diseñada más para pequeños productores pero siempre utilizando nuestro tractor que es de construcción nacional con 70% de fabricación propia. Somos únicos en el país en traccionamiento hidráulico en lo que hace en el mundo
a tractores de baja potencia”, explicó.Consultado por la capacidad de cosecha de la máquina, dijo que “hoy hablamos más del porcentaje de agilizar cosecha, no quizás de kilos pero nuestro objetivo fue y seguirá siendo agilizar la cosecha tradicional. Esto solamente incorporando un tractor con tijeras y hasta en un 60% con un sistema picador.Con esto también humanizamos más la tarea del cortador, tratamos de hacerlo mucho más fácil a este proceso y por ende más rentable. Conocemos los números de la yerba, de la problemática que están viviendo con respecto a la mano de obra y lo que hacemos es humanizar y economizarla también”, añadió el empresario.Actualmente, si un pequeño productor lo demanda en su chacra para desmalezar, fumigar o cortar, lo puede conseguir con sistemas picadores y tractor, desde 90 mil pesos a 200 mil pesos, aproximadamente.Tiempo de adaptación“De todas maneras dijo que “el productor tiene un tiempo de adaptación en esto. Por suerte las grandes empresas confiaron en nosotros y esto de alguna manera lo va acercando al productor”, indicó. El empresario destacó el acompañamiento del Inta, ArgenInta y reveló que “gracias a un gran esfuerzo pudimos acercar hasta la provincia de Mendoza una máquina para facilitar tareas de labranza en la producción de viñedos con sistemas intersepas y seguiremos abriendo mercados”.





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