PUERTO IGUAZÚ Y POSADAS. (Especial). Algo no está bien en la Liga de las Cataratas. El fin de semana, en el partido más importante de la fecha, Central Iguazú (equipo del presidente de Liga, Arturo Gautschi) no se presentó a jugar el partido ante el puntero Villa Nueva, club al que se debería darle por ganado el encuentro.Es el tercer partido en el torneo que no se puede disputar por la ausencia del equipo, aunque los otros dos encuentros fueron suspendidos por inferioridad numérica.Muchos dirigentes locales ya pusieron el grito en el cielo por la situación, y aseguran que el fútbol de Iguazú necesita un replanteo urgente, no sólo de los que manejan la Liga.Día a día se nota las falencias y poco interés por seguir creciendo en un fútbol que en algún momento trascendió la provincia. La voluntad de la actual dirigencia es mínima y opaca.Es lamentable la actualidad de los clubes y pobre el fútbol local.Otro dato “gris” se dio el fin de semana en el cierre de la fecha. 8 de Mayo vencía 2 a 0 a Casino, pero tuvo que ser suspendido a los 35 minutos del primer tiempo debido a que el juez de línea, Edgar Acosta, recibió un botellazo y obligó al árbitro Leandro Gómez a suspender el juego, ya que la seguridad no estaba garantizada. Tampoco había medico ni enfermero.De todas maneras, nadie pudo identificar al agresor. Lamentable.





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